Deforestación

La deforestación es el proceso de desmontar árboles y plantas de un área específica. En otras palabras, es la pérdida de bosques y selvas, resultado de actividades humanas o causas naturales. Anualmente, se talan 15 billones de árboles en todo el mundo. Esta práctica no es nueva, y los seres humanos han deforestado el planeta durante miles de años. No obstante, la tasa de desmonte muestra variaciones significativas a lo largo del tiempo.

El número de árboles en el planeta se ha reducido casi por la mitad – el 46 por ciento – desde los inicios de la civilización humana. Actualmente, el 38 por ciento de la tierra habitable en el mundo corresponde a áreas de bosque. Diez mil años atrás, la cifra era casi del 60 por ciento. Así, el planeta ha perdido un tercio de sus bosques – dos veces el área de Estados Unidos – debido al desmonte de árboles.

Sin embargo, la mitad de esta pérdida ocurrió solo en el último siglo. Es decir, en los últimos 100 años, se ha perdido la misma cantidad de bosque que el total desmontado durante los nueve mil años previos. De hecho, un total de 1.3 millones de kilómetros cuadrados de bosque fue talado entre 1990 y 2016. Esto es de acuerdo con cifras del Banco Mundial. En otras palabras, la deforestación ha alcanzado niveles críticos en los últimos años.

¿Cuáles son las causas de la deforestación?

Contrario a lo que muchos piensan, la deforestación actual se da como resultado de la producción de alimento y no de la construcción de ciudades. Tan solo el uno por ciento de la tierra habitable corresponde a suelo urbano y edificado. Mientras tanto, el 46 por ciento es suelo que ha sido transformado para la agricultura y la ganadería.

Hoy, el 95 por ciento de la deforestación se da en áreas tropicales. Incluso, un total de 55 mil kilómetros cuadrados de área de bosque fue desmontada anualmente entre 2005 y 2013 en regiones tropicales. Esto fue exclusivamente para dar paso a la expansión de la agricultura.

Ganadería

Juntos, la ganadería bovina, el cultivo de soja y el aceite de palma son responsables del 60 por ciento de la deforestación en regiones tropicales. El siguiente principal impulsor de la tala de bosque tropical son las plantaciones para la producción de papel y madera. Este sector es responsable por el 13 por ciento del desmonte. En particular, Latinoamérica tiene un rol protagónico en la pérdida de bosque tropical.

¿Cuántos millones de hectáreas pierde Latinoamérica al año?

Latinoamérica tiene uno de los índices más altos de deforestación a nivel global. En países como México se deforestan aproximadamente 19.800 kilómetros cuadrados de bosque cada año. En Colombia, Argentina y Perú también se observan altas tasas de deforestación.

En general, la superficie de bosque en esta región perdió 96.9 millones de hectáreas, que equivalen a 969 mil kilómetros cuadrados, entre 1990 y 2015. Esto es según el informe El Estado de los Bosques de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Así, el promedio de desmonte para Latinoamérica es de 3.87 millones de hectáreas al año.

Pero, es en Brasil donde se observan los mayores índices de pérdida de bosque para transformación del suelo. El país registró una pérdida anual neta de área forestal de 1.45 millones de hectáreas, que equivalen a 14.500 kilómetros cuadrados, a 2015. Consecuentemente, alrededor del 17 por ciento del bosque Amazonas, ubicado mayormente en territorio brasilero, se ha perdido en los últimos 50 años.

¿Cuál es la proporción de tierra para agricultura per cápita de Suramérica?

Suramérica tiene la proporción más alta de tierra para agricultura per cápita en el mundo. Mientras que el promedio mundial es de 0.63 hectáreas por persona, en Suramérica es más del doble, con 1.36 hectáreas por persona.

Sin embargo, no toda la deforestación que tiene lugar en regiones tropicales se lleva a cabo para satisfacer necesidades locales. Los países más ricos del mundo contribuyen a esta tasa a través de la importación de carne, aceite vegetal, entre otros. De esta manera, consumidores en países ricos impulsan el 14 por ciento de la deforestación en áreas tropicales.

¿Por qué proteger los bosques?

En primer lugar, los bosques suministran agua, proporcionan medios de sustento y son esenciales para la producción sostenible de alimentos. Además, combaten la erosión, y mantienen el suelo fresco debajo de sus ramas.

Vida silvestre

En segundo lugar, la deforestación afecta tanto a las personas y vida silvestre que habitan las áreas de bosque, como al mundo en general. En efecto, el 80 por ciento de los animales terrestres y de las plantas del planeta viven en los bosques. Mamíferos, aves y otros organismos desempeñan un papel importante en la estructura del ecosistema forestal. Entre otros, estas especies inciden en patrones de distribución de los árboles a través de su papel directo en la dispersión de semillas.

Otro ejemplo de estas relaciones son los manglares de las costas tropicales, que proporcionan criaderos y viveros para numerosas especies de peces y mariscos. Éstos ayudan a atrapar sedimentos que, de otro modo, podrían afectar negativamente los lechos de pastos marinos y los arrecifes de coral. A pesar de esto, un millón de especies están en peligro de extinción y la pérdida de hábitat por deforestación se encuentra entre las causas principales. Esto es según el Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).

Finalmente, alrededor de 250 millones de personas viven en territorios de bosque y sabana y dependen de ellos para subsistir. Estas comunidades utilizan productos derivados de los recursos forestales para su alimentación, vivienda, energía, medicinas y generación de ingresos. Es así, como conservar estos ecosistemas es crucial para mantener el equilibrio y bienestar de todos.

Indígenas

Argentina y la deforestación en áreas protegidas

Pero, no basta solo con proteger áreas forestales. También, es necesario fortalecer los mecanismos para ejercer control sobre estas regiones. Por ejemplo, en países como Argentina, cada provincia cuenta con una caracterización de bosques nativos. Entre otros, este sistema establece la porción de bosque que debe dejarse intacto. Aún así, en 2019, un tercio de los 809 kilómetros cuadrados deforestados en cuatro provincias del norte del país se dio en áreas protegidas. Esto es según un informe publicado por Greenpeace.

Otra razón proteger los bosques es que hacen parte esencial de la estrategia para mantener el cambio climático por debajo de los 1.5°C. No obstante, impactos adicionales pueden afectar su capacidad para actuar como sumideros de carbono. Por lo tanto, para reducir el aumento de temperatura a niveles seguros, es clave ajustar las formas de producir alimento y la administración de la tierra.

¿Cómo afecta la deforestación al cambio climático?

La deforestación impacta el cambio climático de dos maneras. Por un lado, los árboles cumplen un rol crítico porque absorben CO2, responsable del calentamiento global. Menos árboles significa más cantidades de CO2 acumulándose en la atmósfera. Incluso, se estima que la cubierta de árboles tropicales puede proporcionar el 23 por ciento de la mitigación climática necesaria durante la próxima década. Esto es de acuerdo con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París.

Por otro lado, al talar los árboles, el carbono que éstos almacenan se libera en forma de emisiones. En contexto, si la deforestación en áreas tropicales fuera un país, éste ocuparía el tercer lugar en emisiones de gases de efecto invernadero. Consecuentemente, se estima que el 20 por ciento de las emisiones anuales de estos gases se dan a causa de la deforestación de bosque tropical.

Si bien reducir las altas tasas de deforestación no elimina el problema del cambio climático, mantener los árboles en pie es una parte importante de la solución. Además, estudios demuestran que los árboles de más edad almacenan más carbono que los árboles más jóvenes. Esto significa que los bosques nativos son un recurso crucial para estabilizar el clima global.

bosque tropical

La tala de árboles es una actividad de miles de años que se ha hecho crítica en las últimas décadas, en gran medida, debido a la expansión agrícola. Latinoamérica y las regiones tropicales presentan los índices más altos. Sin embargo, consumidores en países desarrollados también importan deforestación a través del comercio internacional. Teniendo en cuenta que los bosques son esenciales para la vida y ayudan a mitigar el cambio climático, el mundo entero necesita repensar sus formas de producir alimento.

Lea sobre las repercusiones de la deforestación en el Gran Chaco americano aquí.

¿Qué es la deforestación?