Deforestación del parque chaqueño

La región del parque chaqueño y áreas aledañas han enfrentado una rápida deforestación en los últimos años. Entre 1985 y 2013, Gran Chaco perdió 142 mil kilómetros cuadrados por deforestación para agricultura y ganado. Esto es alrededor del 20 por ciento de su área.

De igual manera, más de 29 mil kilómetros cuadrados de este bosque se deforestaron entre 2010 y 2018, con el mismo propósito. Esta pérdida se dio mayormente en la región del parque chaqueño argentino, que abarca casi el 60 por ciento de su superficie total.

Los bosques y la naturaleza son herramientas fundamentales en la lucha contra el cambio climático. Por esta razón, la deforestación del parque chaqueño, el bosque seco más grande de América del Sur, tiene serias repercusiones.

Cambio climático

El Gran Chaco y su enorme diversidad

Gran Chaco alberga 3.400 especies de plantas que varían de este a oeste. Esta variación se traduce en numerosos ambientes que conforman un ecosistema rico en biodiversidad de especies. Por ejemplo, la vegetación en la parte occidental argentina del parque chaqueño incluye variedades como el quebracho, el algarrobo, el chañal y el guayacán.

Quebracho

Mientras la región occidental es mayormente seca y leñosa, la zona central presenta extensas sabanas. En esta última, se encuentran palmeras de las especies yatay, pindó y caranday. Así mismo, la formación forestal en la parte oriental es predominantemente húmeda y selvática.

¿Por qué se encuentra el quebracho blanco en peligro?

La madera del quebracho se usa para fabricar postes, varillas, ruedas, vigas, entre otras. Así como con otras variedades de quebracho, estos usos explican el por qué de su tala indiscriminada. Diferentes especies de quebracho, ampliamente distribuidas en el Gran Chaco, integran la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Esto tiene sentido, si se consideran pérdidas como la del Quebrachal de Tres Quebrachos en la Provincia de Chaco. Allí, se ha talado más del 85 por ciento de la superficie original del bosque. Incluso, se pronostica que la supervivencia de algunas especies de quebracho solo se prolongue 60 años más.

Lista Roja de la Unión Internacional

El río Pilcomayo y las consecuencias de la deforestación en el parque chaqueño

Una característica de los ríos del parque chaqueño es la de tener grandes variaciones de nivel. En efecto, los ríos desaparecen por infiltración durante épocas de sequía. Particularmente, el río Pilcomayo da vida a capibaras, aves y caimanes. Su corriente comienza en Bolivia pero se vuelve impredecible a medida que llega a la llanura del parque chaqueño.

El agua de este río, que divide a Paraguay y Argentina en la zona del Gran Chaco, se vuelve cada vez más escasa. De hecho, en 2016, este afluente alcanzó su nivel más bajo en Paraguay en casi 20 años. Esto es según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. El saldo por la ausencia de agua es la muerte de las especies dependientes del río, incluyendo el ganado de las granjas aledañas.

Caimanes en corrientes secas del Pilcomayo

Foto: Jorge Adorno. Reuters

Riesgos por deforestación del parque chaqueño incluyen alteración de corrientes hídricas

Las repercusiones de la deforestación del Gran Chaco incluyen la destrucción de hábitats y cambios en las características naturales del suelo. Otro impacto detrimental tienen las alteraciones en la dinámica hidrológica y climática del bosque.

Una hectárea de bosque de alta calidad en el Gran Chaco puede absorber hasta 300 milímetros de lluvia en una hora. Esto es según un estudio comparativo realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria argentino, en 2016. Esta investigación también encontró que la misma superficie absorbe solo 100 milímetros cuando está cubierta de césped. Además, la absorción es solo de 30 milímetros cuando el suelo se destina al cultivo de soja.

grafico sobre Gran Chaco y la lluvia

Santiago del Estero: La provincia con más deforestación del Chaco

Un total de 6.565 hectáreas fueron deforestadas en el Gran Chaco en tan solo un mes – el primero de la cuarentena argentina por COVID-19. Aproximadamente, la mitad de dicha área se ubicó en la provincia de Santiago del Estero.

La deforestación libera carbono almacenado en el suelo y en los árboles, al tiempo que disminuye la capacidad de la tierra para reabsorberlo. De esta manera, la tala de bosques contribuye al cambio climático a nivel global. Además, la pérdida de bosques y pastizales también tiene efectos negativos en el clima local. Los impactos incluyen menor precipitación con niveles cada vez más volátiles, más erosión del suelo y mayor contaminación del agua.

imagen del parque chaqueño

La agricultura es responsable del 80 por ciento de la pérdida de hábitats en todo el mundo. Pero, paradójicamente, continuar deforestando bosques para cultivar puede incluso afectar la capacidad misma de producir alimento. De hecho, se estima que la productividad agrícola reducirá hasta un 43 por ciento en Paraguay y un 11 por ciento en Argentina, debido al cambio climático.

Los bosques forman parte esencial de la lucha para evitar que el planeta siga calentándose de forma acelerada.

grafico sobre la Agricultura