Consecuencias de la deforestación

Este vídeo muestra las consecuencias de la deforestación.

Las consecuencias de la deforestación tienen un alto impacto en la sociedad de hoy. Esta práctica ha alterado enormemente los paisajes de todo el mundo, y se da a un ritmo muy acelerado actualmente. Entre otros, la pérdida de vegetación puede causar cambio climático, menos cultivos e inundaciones. Aún así, en regiones como la Amazonía o el Gran Chaco en Suramérica, la deforestación no da tregua.

¿Qué es la deforestación de bosques?

La deforestación es la tala, destrucción o remoción de árboles de forma deliberada, natural o accidental. No obstante, el alto índice global de deforestación está fuertemente asociado a actividades humanas. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación estima que entre 2015 y 2020, cada año se ha talado un promedio de 10 millones de hectáreas de bosque.

Como el ritmo de la deforestación es superior a la velocidad a la que los bosques se recuperan, el planeta tiene una pérdida neta significativa de ecosistemas.

¿Cuáles son las causas de la deforestación?

Por muchos años, los bosques han sido arrasados con el fin de crear espacio para la agricultura y el pastoreo de animales. También, esto se hace para obtener madera para combustible, manufactura y construcción. Hoy, la mayor cantidad de deforestación ocurre en las selvas tropicales. En parte, esto es debido a la avanzada construcción de carreteras en regiones que alguna vez fueron casi inaccesibles.

Cultivos agrícolas

La agricultura de tala y quema es un gran contribuyente a la deforestación en los trópicos. Con este método, los agricultores queman grandes extensiones de bosque, lo que permite que la ceniza fertilice la tierra para los cultivos. Sin embargo, la tierra solo permanece fértil durante unos años. Como resultado, los agricultores se mueven a nuevas zonas de bosque para repetir el proceso.

Los bosques tropicales también están siendo talados para dar paso a la ganadería, a la producción de madera y a plantaciones de palma y árboles de caucho.

Consecuencias de la deforestación: Impacto en el cambio climático

La tala de árboles contribuye a una mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Los bosques absorben dióxido de carbono, actuando como valiosos sumideros. Por lo tanto, las áreas deforestadas no solo pierden la capacidad de absorción, sino que, además, liberan dicho carbono.

Por ejemplo, un total de 544.73 millones de toneladas de CO2 por deforestación para producción de alimento fueron emitidas en Brasil en 2013. El mayor contribuyente a la deforestación en este país es la ganadería bovina.

Erosión del suelo

Otros efectos que tiene la deforestación son la erosión del suelo y las inundaciones. Los árboles ayudan a la tierra a retener el agua que proporciona los nutrientes necesarios para sustentar la vida en la capa superficial del suelo. Sin bosques, el suelo se erosiona, lo que impide continuar con la agricultura en dichos sitios. Además, la tierra estéril que queda es más susceptible a inundaciones, particularmente en las regiones costeras.

Costa Rica pierde alrededor de 860 millones de toneladas de valiosa capa superficial del suelo cada año. Por otro lado, Madagascar pierde 400 toneladas por hectárea. En este último caso, la erosión es tal que sus ríos se tornan color rojo, manchando el Océano Índico circundante.

Alteración de los ciclos de agua

Bosque natural

Los árboles ayudan a controlar el nivel de agua en la atmósfera, regulando el ciclo hídrico. En áreas deforestadas, hay menos agua en el aire para devolver al suelo, lo que resulta en un suelo más seco y la incapacidad de cultivar. El mejor ejemplo de este esencial aporte es el rol que desempeña el bosque Amazonas en el ciclo de lluvias de todo el planeta.

Los millones de árboles de este bosque tropical trabajan juntos como una especie de “bomba biótica” que libera vapor de agua al aire. Este proceso crea una especie de “ríos” en la atmósfera que hacen circular el agua y los patrones climáticos en el mundo entero. Esto es según estudios recientes que han catalogado al Amazonas como “El Corazón de la Tierra”.

La amenaza a la biodiversidad hace parte de las consecuencias de la deforestación

El 80 por ciento de los animales y plantas terrestres viven en bosques. Por lo tanto, la pérdida de hábitat por la deforestación amenaza a estas especies. Adicionalmente, los árboles de selvas tropicales también ayudan a regular la temperatura. Así, otra consecuencia de la deforestación es una variación de temperatura más drástica del día a la noche, que puede ser fatal para muchas especies.

Algunos ejemplos de vida silvestre amenazada por la tala exacerbada en Suramérica incluyen ciertos tipos de árbol de Quebracho, el jaguar y el oso hormiguero gigante. Casi 3 millones de hectáreas de bosque en la región del Gran Chaco, hogar de estas especies, fueron deforestadas entre 2010 y 2018. El 80 por ciento de esta pérdida tuvo lugar en Argentina con significativas repercusiones.

Consecuencias de la deforestación en la fauna

¿Cómo mitigar las consecuencias de la deforestación y solucionar el problema?

Las consecuencias de la deforestación pueden ser permanentes. No obstante, también es posible facilitar la recuperación de los bosques. A pesar de que el mundo ha perdido un tercio de sus bosques, detener la deforestación es posible. En América del Norte, por ejemplo, los bosques en muchas áreas están regresando gracias a esfuerzos de conservación.

En efecto, los bosques templados alcanzaron su pico de deforestación, con 34 millones de hectáreas por década, en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, las regiones templadas han experimentado un aumento continuo de la cubierta forestal durante los últimos 30 años. De hecho, en los bosques templados, el planeta ganó seis millones de hectáreas en la última década, a través de esfuerzos de forestación.

La pérdida de bosque tiene un impacto significativo a nivel local y global. Sus efectos incluyen la aceleración del cambio climático, menos tierra fértil para producir alimento y desastres naturales de gran escala. Igualmente, las especies que allí viven quedan vulnerables ante el desgaste de su hábitat. Sin embargo, las regiones templadas muestran que la posibilidad de detener la deforestación y permitir la regeneración de los bosques es posible. Los bosques tropicales, los más deforestados hoy, necesitan urgente de las medidas de conservación.