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¿Qué significa la tala de árboles?

La tala de árboles es una práctica que ha existido por miles de años. Los recursos naturales que proveen los […]

La tala de árboles es una práctica que ha existido por miles de años. Los recursos naturales que proveen los bosques han sido explotados por siglos. Sin embargo, miles de años atrás, el tamaño de la población era mucho más reducida que en el presente. Luego, producir alimentos y extraer madera para producir energía representaba poca presión sobre los bosques.

Hoy, en contraste, la tala de árboles significa una gran pérdida para la humanidad y la presión sobre los ecosistemas forestales es aguda. Diez mil años atrás, el área total de bosque en territorio habitable en el mundo equivalía al 57 por ciento. En 2018, esta cifra se redujo al 38 por ciento. El mundo está perdiendo área de bosques de forma acelerada en un momento donde dejar los árboles en pie es clave.

¿Cómo afecta la tala de árboles al medio ambiente?

La desaparición de los bosques tiene un alto costo para la biodiversidad del planeta. El 80 por ciento de la biodiversidad terrestre y casi la mitad de todas las especies conocidas habita en los bosques. Consecuentemente, la tala indiscriminada de árboles destruye los ecosistemas que estas especies necesitan para sobrevivir. A esto hay que añadir alrededor de 300 millones de personas que viven en zonas boscosas, incluyendo, según estimaciones, unos 60 millones de indígenas, cuya subsistencia depende, enteramente, de los bosques nativos.

Biodiversidad

Por otra parte, los bosques juegan un papel fundamental en la protección de los recursos hídricos mundiales y en el ciclo global del agua. Éstos absorben agua de lluvia y, a través de un proceso de evapo-transpiración, la vuelven a liberar a la atmósfera. Sin este proceso, se interrumpe el ciclo hídrico global, lo que conlleva un aumento en sequías y desertificación.

Los bosques también influyen en la capacidad de la naturaleza para hacer frente a peligros naturales. Éstos actúan como barreras contra lluvias torrenciales e inundaciones. Además, los bosques ayudan a mitigar el cambio climático. Al capturar y almacenar carbono, estas regiones eliminan volúmenes importantes de dióxido de carbono de la atmósfera. Por consiguiente, la tala de árboles impacta la capacidad de absorción de los gases en la atmósfera, que están acelerando el calentamiento del planeta.

¿Cuáles son las causas de la tala de árboles?

La desaparición de los bosques se da principalmente por la expansión agrícola. De hecho, casi la mitad del área habitable del mundo se usa para actividades de este sector. Un 31 por ciento de esta área se destina a pasturas para la ganadería y un 15 por ciento para cultivos. Así, el mundo pierde alrededor de cinco millones de hectáreas de bosque cada año. Lo que es peor, el 95 por ciento de esto ocurre en los trópicos.

La deforestación actual se da principalmente en regiones tropicales, y más de la mitad – el 60 por ciento – tiene origen en tres productos. Efectivamente, la carne de res, la soja y el aceite de palma son los principales responsables por el incremento de la tala de árboles en regiones tropicales.

Por ejemplo, Brasil perdió 26,2 millones de hectáreas de bosque primario húmedo entre 2002 y 2020. Esto representó el 46 por ciento de la pérdida total de cobertura arbórea y una disminución del 7,7 por ciento en bosque primario húmedo. Por otro lado, la tala de árboles en Argentina resultó en la pérdida de 426 mil hectáreas de bosque primario húmedo en el mismo período. Esto equivale a una disminución de casi el 10 por ciento de bosque primario húmedo en el país.

Ganadería

¿Por qué debemos prevenir la deforestación de bosques?

Más de un millón de especies se encuentra en peligro de extinción en la actualidad. Si bien, la importancia de preservar el hábitat natural de la vida salvaje puede no ser evidente, su conservación es determinante para la salud humana. Estudios demuestran que existe un estrecho vínculo entre los brotes de enfermedades y la degradación de la naturaleza. Cuanto más se adentra la sociedad en bosques tropicales, mayor exposición hay a diferentes tipos de enfermedades.

Adicionalmente, la deforestación es responsable por el 11 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por los seres humanos. Para ilustrar esto, solo se necesita volver a los ejemplos de tala de árboles en Brasil y Argentina. En 2020, Brasil perdió 3,20 millones de hectáreas de bosque natural, equivalentes a 1,77 Gt de emisiones de CO2. Por su parte, Argentina perdió 187 mil hectáreas en el mismo año, equivalentes a 46,8 Mt de emisiones de CO2. Esto es de acuerdo con datos de la organización Global Forest Watch. Así, la conservación de los bosques contribuye a la tan necesaria reducción de la liberación de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Al ritmo de hoy, la tala de árboles significa un impacto ambiental que la sociedad no se puede dar el lujo de ignorar. Los bosques son el hogar de la biodiversidad del planeta, y conservarlos es clave para mantener el equilibrio climático y sanitario. Además, con la reducción de la deforestación, disminuyen las emisiones de CO2e que causan el cambio climático. Dado que las causas de esta pérdida están enmarcadas en tres productos agrícolas, se requieren mecanismos para poner fin a la deforestación y promover la regeneración del medio ambiente. Esto es para proteger la vida silvestre, prevenir desastres naturales, evitar impactos en la salud de las personas y facilitar el logro de emisiones netas cero.

Para leer más sobre el impacto de la deforestación en la fauna del Gran Chaco argentino, haga click aquí.