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Descubre cómo el fracking pone en peligro a la llanura del Gran Chaco

La llanura del Gran Chaco se encuentra actualmente en una carrera contra la expansión agrícola y el cambio climático. Por […]

La llanura del Gran Chaco se encuentra actualmente en una carrera contra la expansión agrícola y el cambio climático. Por si fuera poco, un acuerdo para extraer gas con fracking en Miraflores, Bolivia, agrava la situación de la ya bastante amenazada región. Los responsables son la hidrocarburífera boliviana YPFB y la canadiense Cancambria Energy Corp. Las petroleras pretenden desenterrar lo que estiman son 400 trillones de pies cúbicos de gas no convencional ubicados en esta zona. Expertos afirman que esto requeriría 800 pozos de fracking, lo que pone en un mayor peligro ambiental a la ya aporreada llanura del Gran Chaco.

¿Por qué es peligroso el fracking?

Las actividades de fracking están relacionadas con químicos, que pueden ser contaminantes y perjudiciales para la salud humana. Por ejemplo, los pozos de fracking liberan compuestos al aire, como benceno, etilbenceno, tolueno y n-hexano. La exposición prolongada a éstos se asocia a defectos de nacimiento, problemas neurológicos, trastornos en la sangre y cáncer.

Por otra parte, el agua que se inyecta a presión en los pozos para fracturar las rocas se mezcla con compuestos tóxicos. Una vez inyectados, estos volúmenes se contaminan aún más con metales pesados y elementos radioactivos que se encuentran naturalmente en las rocas a fracturar.

Luego, los millones de galones de fluido contaminado regresan a la superficie, donde las petroleras deben decidir qué hacer con estos desechos. Las opciones son almacenarlos en pozos en el sitio de fracking, inyectarlos y sellarlos en pozos subterráneos profundos o transportarlos fuera del sitio a plantas de tratamiento. Así, cualquier acto de negligencia o fallo en el proceso pone en peligro de contaminación a yacimientos subterráneos de agua y afluentes aledaños.

¿Hay referentes de incidentes ambientales por fracking?

aguas residuales de fracking

FracTracker Alliance, fractracker.org/photos

En Estados Unidos, donde se construyen alrededor de 13 mil pozos nuevos cada año, se han registrado múltiples incidentes. De hecho, en Bradford, Pensilvania, fallos en un pozo permitieron el derrame de miles de galones de aguas residuales de fracking. El incidente, que ocurrió en abril de 2011, se prolongó durante más de 12 horas. Argentina es otro ejemplo. Allí, abogados ambientalistas denunciaron el mal manejo de residuos de fracking en la provincia de Neuquén en 2020. Entre otra evidencia, se demostró el desecho de fluidos en fosas sin adecuación para evitar la contaminación del suelo.

Desechos de fracking

Fabián Ceballos

Pero, el problema no radica únicamente en el riesgo de contaminación. También, hay otros factores relacionados con el fracking que ponen en peligro a la llanura del Gran Chaco. De hecho, las gigantescas cantidades de agua requeridas para hacer fracking hacen parte de la lista. Sobre todo, si se tiene en cuenta la ubicación del Chaco.

¿Dónde se encuentra la llanura del Gran Chaco?

El Gran Chaco se ubica en una región árida / semiárida. En particular, la región chaqueña en la que se encuentra Miraflores sufre de escasez de recursos hídricos. Por esta razón, las diez comunidades indígenas que habitan en esta región se han declarado en estado de emergencia. Su principal preocupación es el riesgo de contaminación de la única fuente de agua a la que tienen acceso.

El fracking requiere de grandes cantidades de agua inyectada a presión para fracturar las rocas que contienen gas y petróleo al final de los pozos. Si bien, el Gobierno boliviano ha recalcado que no hay datos finales sobre cuánta agua será necesaria, es claro que cada pozo de fracking requiere de millones de galones. En una zona árida donde este recurso es escaso, esto amenaza la disponibilidad para las personas y la vida silvestre de la región.

Llanura del Gran Chaco

Nature & Culture International

¿Está actualmente el fracking afectando al Chaco argentino?

El fracking en Argentina tiene lugar principalmente en Vaca Muerta. Este yacimiento es el segundo más grande del mundo en gas y el cuarto en petróleo en la categoría de no convencionales. En otras palabras, los hidrocarburos de Vaca Muerta necesitan de fracking para su extracción. Vaca Muerta está ubicada en la provincia de Neuquén, y se extiende a lo largo de las provincias de Río Negro, La Pampa y Mendoza. Excluyendo a esta última, este grupo es responsable por el 62 por ciento del gas y el 44 por ciento del petróleo que se produce en el país.

Aunque la llanura del Gran Chaco argentino no está dentro del área de Vaca Muerta, el uso de combustibles fósiles sí tiene un impacto. Verbigracia, el cambio climático representa un riesgo para la región, porque la hace más vulnerable a incendios y eventos extremos, como prolongadas sequías. Naturalmente, esto también pone en peligro a la biodiversidad de la llanura chaqueña y en la raíz del problema están los combustibles fósiles.

Investigadores indican que el fracking hace parte de los factores influyendo el aumento en los niveles globales de metano. Las emisiones de metano, el principal componente del gas natural, son la segunda causa más importante del calentamiento global. Esto es de acuerdo con la Agencia Internacional de Administración de Energía. Adicionalmente, los sectores agricultura y energía están entre los más intensivos en emisiones de metano. Consecuentemente, Argentina, donde ambos sectores son importantes mercados, ocupa el puesto doce a nivel mundial de los principales emisores de este gas.

Fuga de gas por fracking

¿Qué opinan los políticos en Buenos Aires sobre el fracking en la llanura del Gran Chaco?

El Gobierno argentino es un promotor público del fracking. “Llevamos trabajando casi dos años en impulsar la producción gasífera con el Plan Gas 4”, dijo el presidente Alberto Fernández en un evento con representantes del sector. Esto es con el fin de atender la demanda doméstica y con miras a exportar. No obstante, el fracking en Vaca Muerta no ha arrojado los resultados esperados y muchos lo señalan como un experimento fallido. Como resultado, Argentina tuvo que importar gas de Bolivia para atender la demanda interna en 2021.

Si bien, la petrolera estatal argentina YPF tiene previstos trabajos adicionales de exploración en Bolivia, el foco del Gobierno argentino está en Vaca Muerta. Pero, uno de los problemas más críticos son las inversiones constantes que se requieren para hacer fracking. Incluso, la extracción es, de cierta manera, directamente proporcional a las inversiones. Como resultado, los países entran en una búsqueda permanente de financiamiento, porque sin este, no hay producción. Esto es de acuerdo con Fernando Cabrera, investigador del Laboratorio Petrolero Sur de Argentina.

Así, se dificulta proyectar un desarrollo exitoso del fracking en Miraflores, con reservas mucho más pequeñas que en otros mercados, como el de Vaca Muerta. Por otro lado, se estima que la puesta en marcha en esta región boliviana tomaría, al menos, diez años. El contexto actual de la mayoría de los países es la transición hacia fuentes de energía bajas en emisiones. Como resultado, Bolivia corre el riesgo de estar invirtiendo en activos petroleros que podrían quedar varados en las próximas décadas.

¿Por qué Bolivia debe decirle no al fracking en la llanura del Gran Chaco?

Si los planes para hacer fracking en el Chaco boliviano persisten, este ecosistema quedaría aún más vulnerable y degradado. Con la poca disponibilidad de agua en la región y el alto riesgo de contaminación, las comunidades que habitan allí se encuentran en jaque. A esto se suman los posibles impactos que el fracking podría tener en su salud y bienestar, más su contribución al cambio climático. La experiencia de fracking en Argentina deja ver que esta actividad no es una solución milagrosa ante una crisis financiera. Por lo tanto, Bolivia debe decirle no al fracking, protegiendo sus comunidades, su economía y su patrimonio natural.