Parque Yasuní: referéndum con llamado urgente a frenar la explotación petrolera

Por qué el parque Yasuní es un actor medioambiental clave que necesita ser resguardado de la explotación del crudo en Latinoamérica.

El Parque Nacional Yasuní, situado al nororiente de Ecuador en las provincias de Pastaza y Orellana, es una selva virgen parte de la cuenca Amazónica de diversidad ecológica inigualable que ocupa cerca de 10.000 kilómetros cuadrados. 

Con un referéndum a la vuelta de la esquina que decidirá el futuro de la explotación de crudo en el bloque 43 o ITT (nombrado por los campos petroleros Ishpingo, Tambococha y Tiputini), el debate sobre conservar esta maravilla natural está en su punto más alto. Los principales interesados en preservar este ecosistema clave para el resto del planeta son las comunidades que allí habitan. 

La gran paradoja de este maravilloso territorio es que no es sólo un tesoro ecológico, sino también la mayor reserva de crudo de Ecuador, donde 12 plataformas petroleras y 225 pozos producen aproximadamente 54.800 barriles de petróleo al día. Es así como se hace más compleja la lucha, no sólo por cuestiones ecológicas, sino también económicas y culturales. 

¿Pero qué vuelve al Yasuní un actor clave medioambiental que necesita ser resguardado de la explotación del crudo en Latinoamérica?

Hya que proteger la biodiversidad del Parque Yasuni en Ecuador

Por qué el Parque Nacional Yasuní es importante para el medioambiente

El Parque Nacional Yasuní no es solo un hermoso paisaje, es una de las áreas más biodiversas del planeta. Tal es así que fue declarado como “reserva de biosfera” por la Unesco. En su vasto ecosistema habitan aproximadamente 600 especies de aves, 140 especies de anfibios, 80 especies de reptiles y 200 de mamíferos, especies únicas y en peligro de extinción. Algunas de las especies que viven en el Yasuní son:

Mamíferos

  • Jaguar
  • Puma
  • Mono Aullador

Aves

  • Guacamayo Escarlata
  • Águila Harpía

Reptiles, Anfibios e Insectos

  • Anaconda
  • Ranas Venenosas
  • Mariposas

Plantas

  • Orquídeas
  • Árboles del género Ficus

 

Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado por la USAID, la explotación petrolera, la deforestación y las técnicas agropecuarias son algunas de las mayores amenazas de esta riqueza natural. Tal es el caso de los residuos petroleros del Lago Agrio, fuente de agua fundamental.

El Yasuní ecuatoriano: hogar de Comunidades Indígenas

Además de ser un refugio para la vida silvestre, Yasuní es también el hogar de diversas poblaciones indígena, que, frente a la actual explotación petrolera ven socavados sus derechos por los impactos del crudo en el territorio. Por ejemplo, los más de 1.500 derrames de crudo en el territorio, y sus posteriores consecuencias en las comunidades

La explotación en esta área representa un 12% de la producción de crudo del país, lo que ha generado un debate nacional sobre la elección entre petróleo y biodiversidad, según Audubon. En última instancia, esta vasta selva que es hoy el hogar de plantas, animales y personas, en el futuro podría volverse una zona de sacrificio que beneficia económicamente a unos pocos. De hecho, se estima que en 30 años el petróleo de la zona se acabaría, dejando como resultado un panorama irrecuperable.

Es por esta razón, que las comunidades reclaman la protección de sus espacios y que se frene la expansión de la industria petrolera en su territorio.

Hay que dejar de extraer petróleo del Parque Yasuni en Ecuador

Créditos: Canva Pro

Referéndum sobre el Yasuní: el Pueblo Decide

El 20 de agosto, Ecuador votará si suspender o no la explotación en esta zona. El resultado de este referéndum es histórico por varias razones. Primero, representa una rara oportunidad en la que el pueblo puede tener una voz directa en una cuestión tan compleja y polémica como la explotación petrolera. Según Greenpeace, esta es una oportunidad única para que los ciudadanos participen en la protección de la biodiversidad.

La pregunta es clara: “¿Está usted de acuerdo en que el gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del Yasuní, conocido como bloque 43, indefinidamente en el subsuelo?”. El principal dilema al que se enfrentan los electores se da entre la economía y la ecología. Sin embargo, muchos afirman que también se vuelve una oportunidad para explorar alternativas más sostenibles y justas en términos de energía y desarrollo. 

De esta manera, la votación del 20 de agosto es más que un referéndum; es un momento definitorio para Ecuador. La elección del pueblo podría marcar un camino hacia un futuro sostenible, preservar un legado natural invaluable y honrar los derechos y la cultura de las comunidades indígenas. 

Que, en última medida, dejará como precedente que la verdadera riqueza para el futuro no está en el petróleo, sino en los recursos biológicos que la selva nos ofrece.