Río Amazonas

La deforestación en el Amazonas incrementó más de un 50 por ciento en un período de diez meses, según estudios publicados en 2020. El reporte señaló que la selva tropical perdió un total de 4.567 kilómetros cuadrados de bosque en dicho período. Incluso, en 2020, la tasa de deforestación de la Amazonía Legal en Brasil alcanzó su nivel más alto en la última década. Dado que existe un vínculo claro entre la salud de la Amazonía y la salud del planeta, los crecientes niveles de deforestación allí tienen consecuencias para todos.

¿Cómo impacta la deforestación en el Amazonas al cambio climático?

El Amazonas es la selva tropical más grande del mundo, por lo que se le atribuye el título de “pulmones del planeta”. Este bioma es capaz de extraer miles de millones de toneladas de CO2 de la atmósfera cada año. Por esta razón, la Amazonía es una de las mejores defensas contra el cambio climático.

El bosque tropical y el carbono

Al mismo tiempo, el desmonte de bosque en esta región tiene un impacto ambiental gigantesco, pues libera el carbono que se conserva en la vegetación. Los bosques tropicales son densos en carbono y al deforestarlos, se generan emisiones que contribuyen al cambio climático. Por ejemplo, entre 2001 y 2020, el Amazonas brasilero perdió 3.31 millones de hectáreas de cobertura forestal, equivalentes a 2.26 Gt de emisiones de CO2.

Las emisiones de CO2 per cápita de Brasil son bajas con respecto a otros países ricos, como Estados Unidos y Canadá. No obstante, el 95 por ciento de la deforestación global ocurre en regiones tropicales, y Brasil e Indonesia son responsables por casi la mitad de esta cifra.

¿Cómo incide el Amazonas en el clima mundial?

El aumento de la deforestación en el Amazonas puede afectar el clima y el suministro de agua, tanto en Brasil como más allá de sus fronteras. De hecho, pequeñas alzas en la deforestación pueden afectar el suministro de agua en países vecinos a Brasil. Así mismo, una deforestación más masiva puede impactar a lugares tan lejanos como África o California.

Rana del Amazonas

Esto es debido a que la humedad del océano Atlántico llega al bosque en forma de lluvia, que es luego absorbida por raíces en el suelo. El agua se mueve a través de las plantas y sus hojas antes de regresar a la atmósfera. Allí, esta agua se mueve como un río gigante en el cielo, continuando con el ciclo hasta llegar a los Andes. En última instancia, el bosque produce, al menos, la mitad de su propia lluvia.

Pero, la interrupción de estos ciclos puede generar un impacto significativo a escala global. Por ejemplo, si se deforestara todo el Amazonas, la capa de nieve en las montañas de Sierra Nevada, una reserva de agua crucial para California, se reduciría a la mitad.

¿Cómo impacta la deforestación en el Amazonas a la biodiversidad?

La selva amazónica es el hogar de una de cada diez especies conocidas en el planeta. Es válido hacer énfasis en la palabra “conocidas”, considerando el tamaño y la riqueza de este bosque. En efecto, entre 2014 y 2015, se descubrió en el Amazonas el equivalente a una nueva especie de fauna o flora cada dos días. Incluso, la Amazonía representa el 40 por ciento de todo Suramérica.

Así, expertos señalan que niveles de deforestación superiores al 20 por ciento representan un punto de no retorno para el medio ambiente. Esto incluye el cambio climático y la extinción masiva de especies. Como resultado, el mundo se hace más vulnerable a enfermedades. Verbigracia, el 70 por ciento de las enfermedades humanas tienen origen en la destrucción de la naturaleza. Esto es según un informe reciente de la WWF.

Biodiversidad afectada por deforestación en el Amazonas

¿Cuántas hectáreas de selva ha perdido Brasil esta década?

Entre 2010 y 2020, Brasil perdió 14.9 millones de hectáreas de bosque primario húmedo. Esto equivale al 45 por ciento de la pérdida total de cobertura arbórea del país. Por otra parte, el área total de bosque primario húmedo en Brasil disminuyó un 4.3 por ciento en este período. En particular, el Amazonas brasilero perdió 1.80 millones de hectáreas de bosque primario húmedo en la última década. En porcentaje, esto significó una reducción del 1.3 por ciento en dicho período.

¿Qué rol tiene Jair Bolsonaro en la deforestación en el Amazonas?

La deforestación en el Amazonas se ha disparado desde que el actual presidente, Jair Bolsonaro, asumió el cargo en enero de 2019. El funcionario ha alentado incesantemente el “desarrollo” de la Amazonía, lo que ha incluido cortes en la financiación de agencias ambientalistas especiales. Entre otras, estas organizaciones se encargan de prevenir la tala, la ganadería y la minería ilegal en la selva tropical.

Como consecuencia, frecuentemente se crean incendios en la región para despejar la vegetación, luego de deforestar el bosque. Sin agencias haciendo control, es más sencillo ejecutar estas actividades para, ilegalmente, preparar la plantación de pastos y la cría de ganado. Sin embargo, la deforestación en el Amazonas parece no ser un tema preocupante para Bolsonaro. De hecho, al igual que con temas climáticos, el funcionario califica los informes y datos oficiales sobre incendios en el Amazonas de “mentiras”.

En contraste, Bolsonaro ha estado trabajando para excavar más minas y pavimentar nuevas carreteras en la Amazonía. Además, ha presionado para que se impongan menos sanciones por talar árboles, y ha prometido detener el crecimiento de una red de reservas forestales indígenas.

El bosque del Amazonas es un tesoro de todos, y su deterioro tiene un impacto local y global. Aún así, esta región alcanzó su pico más alto de deforestación en la última década. Además, la agenda del actual presidente de Brasil contempla continuar con las actividades que causan la pérdida de bosque en la selva tropical. De llegar a un punto de no retorno en el deterioro de este bioma, las consecuencias tendrán un impacto en la biodiversidad y un eco en el clima y la salud de todo el planeta.

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