imagen de paneles solarer

Foto: Enerpanel

Las energías alternativas podrían ser la respuesta a los problemas energéticos que golpean a Argentina. El pasado junio, ex funcionarios del sector energético, de la corriente kirchnerista, expresaron su preocupación por los repetidos fracasos en la administración de la energía y el impacto económico que esto acarrea para el país.

Específicamente, los funcionarios se refirieron al aumento en las importaciones de energía a mayores precios. Esto es algo que se debe a la caída en la producción doméstica de gas, a pesar de los incentivos del plan Gas.Ar para Vaca Muerta, y el alza en los precios internacionales del petróleo.

“Con este esquema de precios del insumo (gas, electricidad), aumentos que no recuperan la inflación en el transporte y en el margen de distribución, y subsidios concentrados mayormente en los costos de la electricidad y el gas, los subsidios energéticos totales que en 2020 sumaron USD $6.607 millones, este año crecerían según estimaciones a USD $9.500 millones”, expresaron.

¿Son las energías alternativas una solución para los problemas energéticos de Argentina?

El gas es todavía dominante en la matriz energética. Sin embargo, Argentina tiene una capacidad total instalada de energía con renovables significativa. En 2020, el país alcanzó los 4.116 MW, de acuerdo a datos proporcionados por CAMMESA. La energía producida con fuentes renovables ronda los USD $70 a $75 MWh en el mercado mayorista. Por lo tanto, es hoy la energía más barata no subsidiada. De esta manera, el precio de las energías alternativas no sólo es competitivo con respecto al gas, sino que, en efecto, baja el costo total de la energía en el país.

Sin embargo, el 64,14 por ciento de la electricidad de Argentina provino del gas en 2020. Actualmente, esta fuente de energía, que no es renovable, es deficitaria. En otras palabras, producir electricidad con gas en Argentina contribuye a desbalances macroeconómicos por falta de divisas.

Energías eólica en Argentina

En contraste, producir energía con fuentes alternativas renovables – especialmente solar fotovoltaica y eólica –  representa rendimientos que continúan incrementando con el tiempo. Esto se debe a que las tecnologías de energía renovable siguen curvas de aprendizaje. Con cada duplicación de la capacidad instalada acumulada, su precio disminuye en la misma fracción. Esto es algo que no es el caso con los combustibles fósiles.

¿Cuáles son las energías alternativas que se utilizan en Argentina?

Entre las energías alternativas que se utilizan en Argentina, la eólica y la solar fotovoltaica son las de mayor capacidad instalada actualmente. A enero del presente año, la energía eólica cuenta con 2.623 MW de capacidad instalada y la energía solar fotovoltaica con 759 MW, según informes de CAMMESA.

En tercer y cuarto lugar, de acuerdo a su capacidad instalada, están la energía hidráulica y las bioenergías. Éstas cuentan con 500 MW y 234 MW de capacidad instalada respectivamente.

Pero las energías alternativas renovables no solo están rompiendo con paradigmas en materia de abastecimiento. Además, estas fuentes de energía limpia están descentralizando la generación. Así, entre otras ventajas, las energías renovables generan disminución de pérdidas durante el transporte. Esto es algo que resulta en una mejora de la eficiencia del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

¿Dónde en Argentina se desarrollan las energías alternativas?

A enero del 2021, un total de 163 proyectos de energía renovable se encontraban en operación. Su distribución cubre lo largo de todas las provincias del territorio nacional. Como tecnología predominante, los parques eólicos se extienden por cinco de las ocho regiones del país (NOA, CEN, COM, PAT y BAS+GBA).

gráfico sobre Energías alternativas en Argentina

Fuente: CAMMESA

Por su parte, la energía solar se desarrolla mayormente en las regiones NOA, Cuyo y la Región Centro (Córdoba – San Luis). Por otro lado, la energía hidráulica se extiende por seis de las ocho regiones (NOA, CUY, CEN, LIT, COM y PAT), aunque con menor capacidad instalada que la eólica.

Esta extensa distribución no solo beneficia en materia energética, sino también en materia económica. En 2019, casi 8.800 personas estaban empleadas en la construcción y operación de estos parques de energía renovable. Consecuentemente, la estimación con los proyectos de los programas Renov.Ar y MATER por ejecutarse sería de casi 17.500 – algo que favorecería a las regiones más rezagadas.

Provincia de Buenos Aires tiene la mayor cantidad de nuevos proyectos de energías renovables en desarrollo

Los proyectos renovables actualmente en desarrollo también se extienden a lo largo de todo el país. Del total de estas iniciativas, 11 están en la provincia de Buenos Aires – nueve de ellas de tecnología eólica y dos de biomasa. Otras seis están localizadas en Mendoza – cinco pequeños aprovechamientos hidroeléctricos y una de tecnología solar.

Por otro lado, en Córdoba, hay cinco, de las cuales dos son de biogás, dos de tecnología eólica y una de biomasa. Así mismo, Chubut alberga cuatro, todas de tecnología eólica y Jujuy cuenta con tres, todas de tecnología solar.

Además, en la provincia de San Luis, se están desarrollando tres proyectos de biogás y en Corrientes dos de biomasa. Mientras tanto, en la provincia de La Rioja, se desarrollan dos proyectos, uno de tecnología eólica y uno de tecnología solar. Finalmente, Neuquén, San Juan y Santa Fe tienen uno cada uno, de tecnología eólica, solar y de biogás, respectivamente.

Energías renovables en Argentina: ¿De qué manera contribuyen a mejorar la economía?

Las energías alternativas no solo aportan energía barata y descentralizada. También, dinamizan la economía con el desarrollo de una industria que en Argentina tiene mucho potencial. Ejemplo de ello es el hidrógeno como combustible.

Con el mundo moviéndose hacia energías limpias y sostenibles, las fuentes de energía convencionales, como el carbón, el petróleo y el gas, empiezan a perder horizonte. Con Biden, por ejemplo, Estados Unidos invertirá USD $174 billones para construir 500.000 nuevas estaciones de carga para vehículos eléctricos. Adicionalmente, el país planea eliminar beneficios tributarios para la industria de los combustibles fósiles.

Así, el hidrógeno, el gas más abundante en el planeta, y cuya combustión solo produce agua, plantea una viable posibilidad para impulsar dicha transición. Alemania, Japón y Corea del Sur son países interesados en la producción de hidrógeno en Argentina. Sin embargo, el interés está condicionado a que en la producción se utilicen energías renovables. Estas son las energías que Argentina podría desarrollar aún a mayor escala que la actual, si dejara de subsidiar el petróleo y el gas.

Hidrógeno verde: Una gigantesca oportunidad de mercado

imagen de hidrógeno verde

Según la fuente de energía utilizada para separar el hidrógeno, éste adquiere una categoría de color: rosa si se hace con energía nuclear, marrón si se usan combustibles fósiles y verde si se utilizan energías renovables. Para su separación, el hidrógeno requiere grandes cantidades de energía, lo que significa que solo es ambientalmente viable producir si se hace con energías renovables – de allí el interés de los países en producirlo en Argentina.

“La energía eólica convierte a la Argentina en uno de los productores más prometedores de hidrógeno verde, y en el futuro Alemania será uno de los mercados destinatarios más grandes a nivel mundial”, dijo el Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas, en el Foro Futuro Argentina-Alemania.

Continuar con el desarrollo de las energías renovables en el país es entonces crucial si Argentina quiere aprovechar su potencial y generar ingresos de divisas. Como referente, el país tiene a su vecino, Chile. El país vecino espera capturar, hacía el 2030, USD $23,5 billones en inversiones y USD $10 billones por exportaciones anuales, en el segmento del hidrógeno verde.

Argentina: ¿Será el país líder en la transición hacia renovables?

Seguir invirtiendo en una fuente de energía que pone al país en déficit, como es el caso con el gas, no es rentable. Los mismos ex-funcionarios del sector energético señalan el círculo vicioso de pérdidas que éste genera. Argentina cuenta con gigantescos recursos para la producción de energías renovables. Además, se trata de recursos que tienen el potencial para acelerar la recuperación económica del país. Pero no son solo beneficios por la energía limpia sino también por la generación de empleos sostenibles y el desarrollo de la creciente industria de la que éstas forman parte.

Las energías alternativas son inevitables. Dependerá de las decisiones que Argentina tome hoy que el país se convierta en un jugador estratégico para la transición hacia una economía mundial verde.