Una empresa argentina de bolsas reutilizables apuesta por cambiar el modelo de consumo
La empresa de triple impacto Ecofactory rompió con el modelo de producción y uso de bolsas de plástico imperante creando bolsas reutilizables.
La empresa de triple impacto Ecofactory rompió con el modelo de producción y uso de bolsas de plástico imperante creando bolsas reutilizables.
Ecofactory es una empresa de triple impacto que rompió con el modelo de producción y uso de bolsas de plástico imperante para ofrecer una alternativa sostenible y práctica: bolsas reutilizables, biodegradables y compostables. Nacida en Argentina, hoy comercializa sus productos en 12 países distintos de Latinoamérica.
Ecofactory ataca uno de los problemas de contaminación ambiental más virulentos que existen en la actualidad: el plástico. Su uso desmedido y las escasas posibilidades de darle una segunda vida útil vuelven a este material una amenaza presente en los ecosistemas más variados.
450 millones de toneladas anuales de plástico: un problema de mil años
Océanos, vertederos, playas, ríos y hasta el aire están hoy contaminados por restos de plásticos de un solo uso que tardan miles de años en degradarse. Muchas veces son difíciles de detectar, pero están: se fragmentan en microplásticos que ingresan en la cadena alimentaria y afectan a millones de personas y especies animales.
Según Our World in Data, anualmente se fabrican unas 450 millones de toneladas de plástico a nivel mundial. Y, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sin una acción urgente esa cifra podría triplicarse para 2060, con efectos devastadores para los ecosistemas y la salud humana.
¿Por dónde empezar a contrarrestar, entonces, estos volúmenes avasallantes? Un foco a abordar es la producción. Está claro que la gestión resulta imposible si la producción no tiene un freno, y su desborde es una consecuencia lógica de la incapacidad del sistema para asimilar tantas cantidades.
Allí, en ese primer eslabón de la cadena, está Ecofactory, que se encarga de proponer una alternativa a las bolsas de plástico de un solo uso. Martín Jersonsky fundó la empresa hace 15 años con ese objetivo.
Bolsas reutilizables sin hilos, la novedad de Ecofactory
“¿Cuál es la bolsa correcta para el mundo? Aquella que se produzca una sola vez, emitiendo la menor cantidad de carbono posible, y dure eternamente. Pero como nada dura eternamente, cuando llegue el final de la vida útil que por lo menos esté diseñada para ser económicamente reciclable y que no se transforme en un residuo, sino que tenga la posibilidad de tener una economía circular”, dice Jersonsky en el podcast de Sistema B.
Su compañía, certificada como Empresa B desde 2017, ha sido pionera en lograr esta certificación. Pero no es lo único en lo que ha sido precursora. Ecofactory logró desarrollar masivamente bolsas reutilizables que no tienen hilos.
Separar los hilos es el proceso más costoso y demandante a la hora de reciclar el producto para volver a darle una vida útil, y la empresa de Jersonsky inauguró un método que permitía sortear ese obstáculo. Tras 200 usos, el producto podría reciclarse.
Cuando lo reutilizable no alcanza: las bolsas biodegradables de Ecofactory
Sin embargo, a pesar de lo disruptivo, innovador y útil que resultaba su apuesta, en Ecofactory observaron que el contexto apremiaba y las exigencias eran más fuertes. “Necesitamos ir mucho más rápido porque la realidad no nos da tiempo”, pensaba Jersonsky. Ahí fue cuando ampliaron su cartera de productos.
“Nos dimos cuenta de que con la bolsa reutilizable no alcanzaba. Hay ocasiones, hábitos de consumo, normativas incompletas que hacen que siempre, cuando uno mira, siga habiendo bolsas desechables de plástico. Entonces decidimos entrar en el mundo de lo desechable: por un lado, bolsas de papel, pero sobre todo bolsas de bioplástico”, explica el director comercial Federico Emiliani, en una de las tantas visitas que se hacen a la fábrica de la compañía.
En efecto, estos productos de bioplástico están hechos de una molécula que permite que la bolsa sea biodegradable y compostable, y se hace tierra en 180 días.
13 millones de soluciones en formato de bolsas reutilizables
Todo se produce en las dos plantas que tiene la empresa en Buenos Aires. En línea con lograr ser carbono neutrales para 2030 como se propusieron, instalaron 1000 m2 de paneles solares que abastecen un tercio de la energía que se consume en la planta.
Desde allí parten hacia otros 11 países de Latinoamérica, con las 5 millones de bolsas reutilizables y las 8 millones de bolsas compostables que fabrican por mes.
Entregar soluciones. Ese es el motor de Ecofactory. Pero soluciones que no pierdan funcionalidad y que sean económicamente alcanzables para la población, dos de los grandes desafíos a los que se enfrentan productos que busquen salir de la cadena productiva dominante (extraer, producir, usar, descartar), para trabajar con modelos sostenibles y circulares.
Y, además, que puedan fabricarse a gran escala. “Porque cuando hablamos de grandes impactos, hablamos también de grandes volúmenes”, enfatiza Emiliani.
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