Una bióloga argentina creó un emprendimiento que utiliza neumáticos reciclados

En Balcarce, una pequeña ciudad de Buenos Aires, Argentina, Silvina utiliza neumáticos reciclados para crear productos variados.

El nombre Cicla2 es bastante elocuente pero esconde un mensaje más complejo. “Ciclar” quiere decir abrillantar piedras preciosas. El número 2 refiere a dar una segunda oportunidad. Y las flechas de la marca significan “reutilizar”. Al recoger las definiciones, el mensaje es: “Segunda oportunidad para sacarle brillo a un material con mucho valor para ser reutilizado”. Y eso hace Silvina Ibáñez con su emprendimiento Cicla2, en donde utiliza neumáticos reciclados .

Este proyecto de economía circular, único en Balcarce, una pequeña ciudad de Buenos Aires, Argentina, surgió como una solución climática a un residuo que se acumulaba y contaminaba.

Cicla2, la nobleza del caucho y la segunda vida a neumáticos reciclados

La comunidad de Balcarce quería encontrar una respuesta a la gran cantidad de neumáticos sin utilidad que se acumulaban en la ciudad. Y Silvina tuvo una idea. Licenciada en Ciencias Biológicas y doctora en Ciencias Agrarias, su trayectoria profesional siempre estuvo marcada por el vínculo con el medioambiente.

Luego de mucho investigar, Silvina descubrió que se podía hacer algo con el caucho, el material de látex con el que están fabricadas las cámaras de los neumáticos por dentro. Encontró que en otros lugares este maerial ya se estaba utilizando para crear nuevos objetos así que lo que hizo fue importarla y adaptarla a su realidad.

La existencia de Cicla2 es una respuesta verde frente a un desecho sin aparente vida útil. Pero lo aparente no siempre coincide con lo real. “El caucho es súper noble. Muy, muy noble. Realmente vale la pena recuperarlo”, asegura Silvina. 

Silvina Ibañez creó un emprendimiento de neumáticos reciclados

Créditos: Cicla2

¿Qué momento fue el detonante para dedicarte a este emprendimiento?

Yo soy bióloga, y siempre en mí ha estado el tema del cuidado del medioambiente. Es como mi esencia. Y aquí en Balcarce se hacían unas reuniones donde podía acudir cualquier vecino de la ciudad que estuviera interesado en el cuidado del medioambiente. Empecé a ir, y en una de ellas surge el tema de los neumáticos. Qué hacemos con los neumáticos. Me pregunté qué se había hecho hasta ahora. Fue el disparador y empecé a buscar en internet.

¿Y qué encontraste?

Encontré que, con la cubierta de los neumáticos, que es la parte de afuera, hay un montón de cosas para hacer. Pero para empezar un emprendimiento, las máquinas son muy costosas. Entonces empecé a ver que con las cámaras de los neumáticos, es decir la parte de adentro, se hacían distintos tipos de accesorios. Dije: “¿Por qué no probarlo aquí?”.

Traer ideas que ya estén funcionando en países donde hay más conciencia ecológica y empezar a trabajar en la reutilización de materiales. Eso sirvió de disparador para empezar a investigar, investigar e investigar. Fue prueba y error. Yo no tenía ni idea de coser ni de nada. Decidí dejar por un tiempo la parte académica y apostar a esto.

¿Cuál fue el principal desafío que tuviste en un inicio?

El principal desafío fue empezar de cero. Yo no tenía idea ni de coser, ni de cómo podía llevarlo adelante. La verdad es que no tenía idea de la temática. El primer desafío ha sido investigar. Es más, al principio hasta he quemado una máquina, porque era una máquina que no daba para el caucho. Después sí pude comprar máquinas un poquito más industriales. Pero ha sido eso, empezar a investigar y a empezar a poner a prueba que salgan los productos.

También el tema del mercado, de conseguir los clientes. Porque la gente te dice “sí, sí, buenísimo”, pero a la hora de elegir un producto, más allá de que los productos de Cicla2 no sean caros, busca una versión más económica. Sobre todo en Argentina, con la situación económica actual. Eso es lo más difícil, la comercialización para lograr que sea un emprendimiento rentable.

neumáticos reciclados

Créditos: Cicla2

Un residuo contaminante transformado en producto

Cada año se fabrican en el mundo casi 2.000 millones de neumáticos y se espera que su producción se duplique en los próximos 30 años. Anualmente en el mundo se desechan 25 millones de toneladas de neumáticos y tardan 500 años en degradarse.

Silvina obtiene los neumáticos de gomerías y talleres de su ciudad pero también del relleno sanitario al cual el gobierno local le ha dado acceso.

¿Qué características tienen los productos hechos con neumáticos reciclados que los hacen diferentes al resto?

Cada producto de Cicla2 es único e irrepetible. Son siempre originales. ¿Por qué? Porque cuando las cámaras son nuevas, son lisas, pero con el tiempo, la cubierta, que es lo que está por afuera, va dejando impronta, va dejando dibujos. Depende de cuánto tiempo han andado, a qué velocidad… O sea, todos los factores a los que es sometida esa cámara. Por eso cuando yo la recibo y la limpio, le encuentro todos estos patrones. Son hermosos, como dibujos. Y cuando la cortas, a pesar de que utilices el mismo molde (todo lo que hago está hecho con moldería), todas salen distintas. Nunca va a haber una igual a la otra.

Después el material, más lo brilloso… todo lo que tiene lo hace un material muy noble al caucho. Eso sorprende a la gente. Y puedes tener un producto de buena calidad a partir de un material reutilizado. Suele estar el concepto de que si el material es reutilizado no es bueno y tiene mala calidad. Por eso los productos de Cicla2 sorprenden.

¿Qué tipo de cosas fabricas?

Son estuches para el cuidado y protección de otros objetos. Por ejemplo, tienes estuches de distintas formas, para lentes, para lápices, para pincel, para fundas de notebook. También hay bolsos, riñoneras, billeteras. Estuches donde puedes llevar, por ejemplo, el celular, las llaves y el dinero. O la funda para la notebook. Al ser un material impermeable, también tiene un extra.

¿Ves a las personas interesarse en la economía circular?

Sí, hay interés. Yo creo que la gente sí quiere mirar al cambio y empezar. Yo creo que sí se está abriendo. Es difícil, pero la gente sí se está abriendo al tema de la reutilización de materiales. Es una cuestión de educación, todavía falta mucho pero en eso estamos trabajando todos los emprendimientos que vamos hacia eso, hacia la economía circular.

¿Qué le aconsejarías a alguien que quiere comenzar un emprendimiento ecológico?

Primero tiene que ser muy curioso. Porque tienes que investigar e investigar. Yo creo que hoy hay mucho ya hecho. Este emprendimiento mío es una idea que he traído de otro lado. Entonces el que quiera entrar en esto, que haga una búsqueda exhaustiva en internet, a ver qué encuentra. Eso es lo principal. Y la voluntad de querer hacerlo.