Las energías renovables se convirtieron en la fuerza impulsora del sector eléctrico en 2025

Durante los primeros trimestres de 2025 las energías renovables abastecieron la demanda de electricidad de todo el planeta.

Hay buenas noticias en la industria de las energías renovables. Durante la mayor parte de 2025, su nivel de producción, puntualmente de la energía eólica y de la energía solar, fue tan significativo que alcanzó para cubrir toda la demanda de electricidad a nivel mundial.

Las cifras alentadoras tienen su contrapartida, también alentadora: dado que la industria limpia cobró fuerza, se prevé que la generación de combustibles fósiles no habrá aumentado en 2025.

Energía solar y energía eólica, fuentes sostenibles para todo el planeta

El dato surge de un informe de Ember, un think tank compuesto por un grupo de expertos de todo el mundo que estudian la industria energética. Según el análisis, la tendencia a lo largo de este último año ha sido positiva en ese sentido, estableciendo parámetros con lo ocurrido en el mismo periodo del año anterior, 2024.

El reporte señala que, durante los tres primeros trimestres de 2025 -es decir, entre enero y septiembre-, la producción de energía solar y energía eólica fue suficiente para abastecer por completo el crecimiento de la demanda de electricidad de todo el planeta.

No solo eso, sino que la expansión ha logrado que la industria esté creciendo más rápido que la propia demanda. Se generaron, entre ambas, más de 635 TWh, frente a una demanda de 603 TWh.

La solar es definitivamente el “motor de cambio”, ya que se ha incrementado tres veces más que cualquier otra fuente de electricidad.

Qué son las energías renovables

Las energías renovables son aquellas que se obtienen de fuentes naturales que se regeneran continuamente y que, por lo tanto, no se agotan. A diferencia de los combustibles fósiles, como el petróleo, el carbón o el gas, no dependen de recursos finitos extraídos del suelo y generan muchas menos emisiones de gases de efecto invernadero.

En ese sentido, la energía solar es una alternativa renovable porque aprovecha la radiación del sol para generar electricidad y calor. La energía eólica, por su parte, se obtiene a partir del viento, transformando energía cinética en electricidad limpia.

“La industria fósil parece entrar en un periodo de estancamiento”

Como resultado del rápido aumento de las energías limpias -sostiene el reporte de Ember- se espera que la generación fósil en el sector eléctrico mundial se mantenga estable en 2025, por primera vez desde la pandemia de Covid-19.

Estas aproximaciones sobre los combustibles fósiles son, por el momento, proyecciones, y se terminarán de confirmar cuando estén disponibles los datos del último trimestre del año -de octubre a diciembre de 2025-, cifras que aún se desconocen.

Más allá de eso, sí es un hecho fehaciente que la industria fósil cayó a lo largo de los primeros tres trimestres; aportó el 57,1% de la electricidad mundial, ante el 58,7% del año pasado en el mismo periodo.

La producción de electricidad a través de infraestructura solar y eólica ha crecido sostenidamente (31% y 7,6%, respectivamente), con dos actores de peso como protagonistas en la reducción del consumo y las renovables: China e India.

El crecimiento récord de la energía solar y el estancamiento de los combustibles fósiles en 2025 muestran cómo la energía limpia se ha convertido en la fuerza impulsora del sector eléctrico”, sostuvo Nicolas Fulghum, analista sénior de datos en Ember.

“Históricamente un segmento en crecimiento, la energía fósil ahora parece entrar en un período de estancamiento y descenso gestionado. China, la mayor fuente de crecimiento fósil, ha doblado la esquina, lo que indica que ya no es necesario depender de los combustibles fósiles para satisfacer el creciente consumo eléctrico”.

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Créditos: serge-le-strat

A menor temperatura, menor demanda

El informe explica que tanto China como India fueron responsables importantes de las caídas de fósiles. Ambos territorios, con alta densidad poblacional, prescindieron en 2025 de tanta generación de electricidad como en 2024. Esto tiene una explicación: 2024 fue el año más cálido de la historia.

El calentamiento global, foco principal del Acuerdo de París, ha provocado que aquel año se hayan experimentado altísimas temperaturas, como nunca antes. Aunque el 2025 siguió esa tendencia cálida -una tendencia progresiva que, en realidad, viene en aumento durante la última década-, tuvo un pequeño respiro con respecto a su predecesor.

A menor calentamiento global, menor impacto de las temperaturas y eventos climáticos extremos. A menor temperatura, menor demanda de electricidad para combatirla. Eso lleva a una menor demanda de electricidad y por ende menor necesidad de energía: el sistema no colapsa y las fuentes renovables dan abasto, tal como sucedió con la energía solar y eólica.

Desde Ember sostienen: “Los datos de 2025 indican que la energía limpia ha entrado en una nueva fase. Por primera vez fuera de grandes eventos disruptivos como la pandemia de Covid-19 o la crisis financiera mundial, el crecimiento de las fuentes limpias no solo ha seguido el ritmo de la demanda eléctrica global, sino que la ha superado”.

“La próxima etapa estará definida por la consistencia con la que pueda mantenerse esta tendencia, ya que la expansión continua de la energía limpia determinará si la generación fósil permanece plana o comienza a disminuir”.