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¿Está el IMF en realidad apoyando la lucha contra el cambio climático?

En octubre de 2019, el IMF – por sus siglas en inglés – señaló la importancia de la política de […]

En octubre de 2019, el IMF – por sus siglas en inglés – señaló la importancia de la política de impuestos de los países para mitigar el cambio climático. Esto fue plasmado en la edición mensual de su publicación Monitor Fiscal. En dicho reporte, la organización recalcó la amenaza que representa el calentamiento global para el planeta. Además, la entidad ratificó que esta alarmante tendencia está estrechamente ligada a las emisiones de CO2.

Por ende, su llamado fue a implementar políticas – incluyendo políticas fiscales – para corregir la labor insuficiente de la mayoría de los países. De lo contrario, advirtió el IMF, más emisiones continuarían acumulándose en la atmósfera, incrementando el costo de estabilizar la temperatura global.

Un nuevo reporte

En abril de 2022, el IMF publicó un nuevo reporte, esta vez sobre los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania. El documento plantea que las medidas a implementarse para esta coyuntura no deben estar desligadas de las acciones en beneficio del clima.

En este sentido, la organización propuso que “ahora es aún más urgente garantizar una mayor resiliencia a través de inversión en salud, alimentos y seguridad energética de fuentes más limpias”. Consecuentemente, el IMF expresó que “avanzar hacia una matriz energética más diversa, limpia y renovable garantizará la seguridad energética y facilitará la transición verde”.

Así, concluyó la entidad, las “respuestas a corto plazo al alza en los precios de la energía no deben incluir inversiones en proyectos de combustibles fósiles intensivos en capital y de larga duración”. En cambio, la organización mencionó la opción de gravar los combustibles fósiles, creando un impuesto al carbono para una transición más eficiente que la actual.

¿Es el IMF consistente con dichos y hechos?

Sin embargo, no está claro si, en la práctica, el IMF está alineado con la urgencia del cambio climático y el impacto en países de medianos y bajos ingresos. Desarrollos recientes sugieren que la institución está aún alentando la dependencia económica en los combustibles fósiles, a pesar del riesgo económico y la destrucción ambiental que dicha dependencia conlleva. Argentina es un ejemplo concreto de esta incongruencia entre palabras y acciones.

Un informe reciente del IMF, vinculado a un nuevo acuerdo con Argentina, habló del potencial del país para explotar y desarrollar los hidrocarburos de Vaca Muerta. El documento informó positivamente sobre legislación y regulación en trámite para incentivar la inversión en hidrocarburos. Adicionalmente, el reporte recalca el potencial de Argentina para ser un exportador neto de energía mediante el desarrollo del gas de Vaca Muerta.

No obstante, estas gigantescas reservas de petróleo y gas no convencionales representan una bomba de carbono para el mundo. De hecho, las reservas de Vaca Muerta supondrían, por sí solas, el 11,4 por ciento del presupuesto de carbono restante para un incremento en la temperatura global de 1.5°C.

Un país con alto potencial para el desarrollo de energía renovable

Argentina es un país con un potencial importante para el desarrollo de energías renovables con beneficios significativos para la población. Por ejemplo, contratos por 6,5 gigavatios (GW) de nueva capacidad de energía renovable, otorgados por el gobierno entre 2016 y 2019, contribuyeron a hacer de la energía eólica y la solar las fuentes más baratas del país. Además, con éstas energías no subsidiadas, a diferencia del gas que requiere contribuciones del Gobierno, el país atrajo inversiones por USD 7,5 billones y creó más de 11 mil nuevos empleos.

Sin embargo, en 2020, el Gobierno argentino asignó 90 veces más dinero a programas de combustibles fósiles que a proyectos de energía renovable. Lo que es mas, desde que Alberto Fernández asumió el poder en diciembre de 2019, no se han presentado nuevos proyectos de energía renovable.

¿Es Argentina el único caso en el que el IMF favorece la expansión de los combustibles fósiles?

Igual que con Argentina, el IMF también ha socavado la acción climática global al promover la expansión de combustibles fósiles en otros países. De hecho, un estudio reciente encontró que en las recomendaciones sobre políticas entregadas a más de la mitad de los países miembro, la expansión de infraestructura para combustibles fósiles recibió favorabilidad. Esto obliga a las naciones en desarrollo a estancarse en una dependencia del carbón y el gas que está afectando sus economías y el planeta.

El IMF emite cada vez más mensajes positivos sobre la acción climática en sus publicaciones emblema. Lo urgente ahora es vincular las palabras con acciones reales sobre el terreno en los países.

Lea más sobre las ventajas y desventajas de Vaca Muerta en Argentina, aquí.