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Escasez de energía en Paraguay: el gran exportador que se queda sin luz

POR NORMA FLORES ALLENDE El país solo consume el 16 % de la energía que produce, el resto es exportado […]

POR NORMA FLORES ALLENDE

El país solo consume el 16 % de la energía que produce, el resto es exportado como un commodity a Argentina y Brasil. Ante la escasez de energía en Paraguay, la demanda interna es abastecida con biomasa, lo que impacta en la destrucción de los bosques nativos.

Foto: Mauricio Guardiano (Unsplash)

Osvaldo vive con su esposa y un bebé pequeño en un barrio de Lambaré, ciudad que forma parte del Gran Asunción, área metropolitana de la capital de Paraguay. Ante los frecuentes cortes de luz, ya sea por el intenso calor, alguna tormenta u otro motivo, suele desplazarse a la casa de algún familiar. Sin embargo, las constantes interrupciones provocaron pérdidas en su emprendimiento. Eso lo empujó a comprar un generador.

La realidad de Osvaldo es la de numerosos paraguayos quienes se han visto en la necesidad de adquirir generadores para disponer de electricidad en sus casas u oficinas. Lo que no sería insólito si no fuera porque Paraguay es uno de los grandes exportadores de energía eléctrica del mundo.  

El país sudamericano tan solo consume el 16 % de la energía que produce, el resto es exportado como un commodity más a países como Argentina y Brasil. Con ellos, Paraguay comparte las hidroeléctricas Yacyretá (Argentina-Paraguay) e Itaipú (Brasil-Paraguay). Además, la venta de energía se realiza a un precio inferior al del mercado. Esto se debe a tratados internacionales, tal como señala la organización Base IS

Deforestación de bosques nativos

A pesar de exportar energía eléctrica, Paraguay en realidad depende de la biomasa para su consumo interno. Guillermo Achucarro, ingeniero ambiental especializado en cambio climático, explica: “La madera procedente de plantaciones forestales y bosques nativos abastece al 51% de los hogares en lo que respecta, por ejemplo, a cocción. Lo que resta es empleado por las industrias agropecuarias, a quienes les sale más barato utilizar leña que pagar por energía eléctrica”. 

El último informe del Viceministerio de Minas y Energía, referente a producción y consumo de biomasa forestal con fines energéticos, respalda la afirmación del experto y destaca la importancia de la leña para la demanda interna de energía en Paraguay. “La excesiva demanda de biomasa contra la escasa oferta de biomasa sostenible resulta en un alto consumo de madera proveniente del bosque nativo, que indirectamente induce a un proceso de degradación de los bosques remanentes”, admite el documento gubernamental más reciente.

Miguel Lovera, ingeniero agrónomo con PhD en Biodiversidad y Política Forestal Internacional por la Universidad de Georgia, señala que depender de la leña posee un impacto triple en el medioambiente:

  • La destrucción de montes primarios.
  • La tala de bosques que están regenerándose.
  • La expansión de monocultivos forestales, los cuales afectan la biodiversidad y los ciclos climáticos. 

Ríos secos y escasez de energía en Paraguay

La histórica sequía del río Paraná, por dos años consecutivos, ha impactado de forma considerable la capacidad de generación de las tres hidroeléctricas que dispone dicho país, todas asentadas en el mismo río. “La bajada del río Paraná batió por segundo año consecutivo su bajada máxima. Eso no ocurría desde 1970”, dice  Achucarro. “Y que eso ocurra dos años consecutivos, definitivamente no es algo normal”, continúa. 

Y, debido a la baja afluencia, llega escasa agua a los embalses de las tres centrales: Acaray, Yacyretá (binacional, Argentina-Paraguay) e Itaipú (binacional, Brasil-Paraguay), lo cual ha mermado considerablemente la producción de las hidroeléctricas. Esta crisis hídrica se traduce además en una menor percepción de royalties por parte del Estado paraguayo. 

Una crisis climática que también es energética

“La crisis climática efectivamente tiene un altísimo componente de relación en todo lo que concierne a la soberanía energética, en todas sus dimensiones. Menos agua, menos energía, así de simple es”, apunta Achucarro. 

Cabe recordar que Paraguay es el país más vulnerable al cambio climático en Sudamérica, ubicándose entre las 10 naciones de riesgo extremo en el continente. Esto se debe a sus bajos indicadores de desarrollo y su economía dependiente del sector agropecuario, según el Índice de vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en la región de América Latina y el Caribe del CAF

Mientras Paraguay se debate entre sequías, inundaciones, falta de seguridad hídrica y desplazamientos de personas, el futuro energético tampoco se vislumbra de manera optimista. El Viceministerio de Minas y Energía ha señalado que, a partir del año 2030, la escasez de energía en Paraguay se acentuará. A la falta de una infraestructura adecuada, se suman una matriz energética que no logra aprovechar fuentes renovables de energía y el avance de la crisis climática que promete exacerbar los problemas.

En un futuro no muy lejano, es posible que el mayor exportador de energía no pueda encender la luz. 

Este artículo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto periodístico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en América Latina. Si deseas conocer la historia, puedes hacer click aquí.