El rol de los pueblos indígenas en la conservación de la biodiversidad global

Por su estilo de vida, los pueblos indígenas tienen una forma de relacionarse con el entorno compatible con conservar la biodiversidad.

La última COP en Brasil se propuso reivindicar la participación de los pueblos indígenas. Pero no como una mera cuestión de presencia sino como una demanda de justicia climática global. Con respaldo de informes de la ONU, estas comunidades originarias exigen un mayor control de fondos para biodiversidad y, fundamentalmente, el reconocimiento de sus territorios como la barrera más efectiva contra el colapso ambiental.

“Ahora depende de la presidencia de la COP de Brasil si hacen caso a este liderazgo climático indígena, o nos encierran en la catástrofe climática”. Las palabras son de George Nacewa, representante de los más de 7000 indígenas que, en la antesala de la cumbre del clima más importante del mundo -celebrada en noviembre 2025-, se habían autoconvocado para reforzar un reclamo que de nuevo no tiene nada, pero que de trascendente tiene mucho.

La lucha de los pueblos indígenas por ser reconocidos en la discusión sobre la crisis climática es una carrera que los encuentra con varios kilómetros de desventaja. Mientras se debaten los nuevos rumbos para corregir el desastre ambiental actual, uno de los intérpretes más importantes queda fuera de todo análisis.

Por eso meten los codos. Para hacerse escuchar en una conversación en la que tienen mucho para aportar pero a la que no son llamados. Por eso se convocaron más de 7000 personas en la antesala de la COP30 en Brasil; por eso durante esa COP se presentaron en la sede y bloquearon las puertas de entrada a modo de manifestación.

El reclamo: formar parte de las decisiones climáticas en una crisis en la que se ven desproporcionadamente afectados. El argumento: “Somos quienes heredamos las heridas de la Amazonia”. Qué dice la ONU: “Protegen el 80% de la biodiversidad que queda en el planeta”.

Por qué importa el rol de los pueblos indígenas en la conservación de la biodiversidad global

Los pueblos indígenas son comunidades que descienden de poblaciones originarias del territorio -sea del lugar del mundo que fuere-, y que conservan identidades culturales, sociales, lingüísticas y espirituales propias, anteriores a la conformación de los Estados modernos.

Instalados allí desde varias generaciones atrás en la historia, tienen un estilo de vida compatible con la conservación de la biodiversidad y la naturaleza. Un estilo de vida en armonía con el entorno.

Es bajo esos conocimientos ancestrales que se vinculan con el territorio, y es por eso que su papel como protectores del medioambiente los vuelve fundamentales para enfrentar la crisis climática. Si el mundo camina hacia otro modo de relacionarse con la naturaleza, allí están los pueblos indígenas para marcar un sendero.

pueblos indígenas

18.11.2025 – Belém – Visitantes passeiam pelo corredor da Green Zone na 30ª Conferência das Partes (COP30). Foto de Alex Ferro/COP30
18.11.2025 – Belem – Visitors stroll through the Green Zone corridor at the 30th Conference of the Parties (COP30). Photo by Alex Ferro/COP30

Promesas vacías

La COP30, para muchos, dejó un sabor amargo en la inclusión de los pueblos originarios. La sensación de que, a pesar de haber conseguido algunas victorias, la balanza se inclina hacia el lado de la derrota contundentemente.

Una de esas victorias -obtenida, en realidad, en una cumbre de líderes previa a la COP-, fue la sanción del Fondo Bosques Tropicales para Siempre -TFFF-, una iniciativa que movilizará millones de dólares para la protección de estos ecosistemas.

Del monto total destinado, al menos un 20% irá directamente a pueblos indígenas y comunidades locales, reconociendo su papel clave como guardianes del bosque.

El informe de la ONU sobre el financiamiento a pueblos indígenas

Pero no alcanza. Según marca la ONU en un informe, perciben apenas el 1% de la financiación internacional, en un claro desfasaje con el rol fundamental que llevan, teniendo en cuenta que preservan el 80% de la biodiversidad mundial.

El informe de la ONU, que se denomina “Estado de los Pueblos Indígenas del Mundo”, explica incluso que las condiciones de financiamiento los excluyen totalmente. Ya no solo se trata del poco apoyo económico que llegan a recibir, sino que el sistema de distribución y de supervisión es deficiente.

Por eso el informe exige que esos sistemas estén monitoreados por indígenas, además contar con una clara gestión de los datos sobe sus propias comunidades, garantizando que se esté utilizando información correcta a la hora de definir el apoyo financiero que tendrán.  

“Somos custodios del mundo natural y estamos comprometidos a mantener el equilibrio”

El informe de la ONU expone la vulnerabilidad de estas comunidades no solo frente a la crisis climática sino también en su escueta -y condicionada- capacidad de acción.

Según el documento, es necesario un giro estructural para valorizar, de verdad, el conocimiento indígena. Y, para ello, es clave empezar por desterrar una palabra: “tradicional”.

Es decir, dejar de verlo como algo meramente folclórico o cultural, sino como algo que se cimenta sobre un conocimiento científico y técnico. El informe lo define como modelos “probados a lo largo del tiempo, basados en métodos”.

“Somos custodios del mundo natural y estamos comprometidos a mantener el equilibrio natural del planeta para las generaciones venideras”, argumenta en el informe Hindou Oumarou Ibrahim, presidente del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.

El estudio revela incluso que muchas de las soluciones verdes que se aplican terminan por afectar seriamente a estas comunidades. “Desde la expansión de los biocombustibles, los programas de compensación de carbono y la extracción de minerales para tecnologías de energía limpia, la nueva economía a menudo se construye sobre viejas injusticias”, explica la ONU.

“En varios países de América, los proyectos de compensación de carbono vinculados a la conservación forestal también se han implementado sin consulta, a menudo en tierras indígenas, lo que resulta en degradación ambiental y exclusión de los beneficios financieros”, señala.

Impacto global: Desafíos de los pueblos indígenas en la Amazonía, el Congo e Indonesia

El panorama no solo afecta a Latinoamérica. Es una problemática global. GATC -Alianza Global de Comunidades Territoriales- y Earth Insight elaboraron un informe que llamaron “Territorios de los pueblos indígenas y comunidades locales en la primera línea”, en el que marcan distintos puntos en el mapa donde pueblos originarios lidian con desafíos que atentan contra su existencia.

En el Congo, en África, el 38% de los bosques comunitarios están afectados por bloques de petróleo y gas.

Por Indonesia, en Asia, el 18% de los territorios indígenas sufre el impacto de la industria maderera, mientras que la extracción de níquel “pone en peligro a los O´hongana Manyawa, un pueblo indígena que vive en aislamiento voluntario”.

En la Amazonía, 31 millones de hectáreas de territorios indígenas enfrentan bloques de petróleo y gas, mientras que otras 9,8 millones enfrentan concesiones mineras, “exponiendo a comunidades como los Waorani a la contaminación y el desplazamiento”.

pueblos indígenas

18.11.2025 – Belém – Sonia Guajajara, Ministra dos Povos Indígenas do Brasil participa de cerimônia de assinatura da delimitação de terras com a Fundação Nacional dos Povos Indígenas e celebração dos decretos de declaração e homologação de terras indígenas, na 30ª Conferência das Partes (COP30). Foto de Ueslei Marcelino/COP30
18.11.2025 – Belem – Sonia Guajajara, Minister for Indigenous Peoples of Brazil attends a signing ceremony for the delimitation of lands with National Foundation of Indigenous Peoples and the celebration of the declaration and homologation decrees for indigenous lands, at the 30th Conference of the Parties (COP30). Photo by Ueslei Marcelino/COP30

Soluciones de los pueblos indígenas a los problemas climáticos

Al mismo tiempo, el estudio de GATC y Earth Insight expone distintas soluciones probadas por el conocimiento indígena -un punto que la ONU también destacaba en su informe-:

  •         En la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, las concesiones forestales comunitarias logran una deforestación cercana a cero.
  •         En Colombia, las Entidades Territoriales Indígenas mantienen más del 99% de sus bosques intactos en la Amazonía.
  •         En el archipiélago de Wallacea de Indonesia, las comunidades Gendang Ngkiong recuperaron 892 hectáreas de tierras ancestrales mediante mapeo participativo y reformas legales.

De la victoria judicial a la exclusión política: el precedente del Juicio del Siglo en Brasil

El fallo a favor de los indígenas en 2023, conocido como “Juicio del Siglo”, sentó un precedente a nivel judicial. La Corte Suprema de Brasil había reconocido los derechos territoriales de las comunidades originarias sobre tierras enfrentaban el avance de la deforestación y la explotación de los recursos naturales.

Además del logro legal, el fallo fue visto como una victoria cultural y ecológica.

Pero más allá del precedente, que podría haber tenido otro impacto al menos para América Latina de cara al futuro, se siguen corroyendo las normativas de protección ambiental que deberían incluir a las comunidades en las decisiones.

Fueron excluidos, por caso, del proceso participativo que debería haber existido para la nueva ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos -OTBN- que se sancionó en el norte argentino y que posibilitaba el desmonte en zonas que, hasta entonces, estaban prohibidas.

La comunidad afectada es apenas uno de los 826 grupos indígenas que habitan en América Latina y el Caribe, una población compuesta por 58 millones de personas.

En la discusión climática, que ya cuenta prácticamente con todos los actores sentados a la mesa, todavía falta uno crucial.

En aquella autoconvocatoria de pueblos originarios en la antesala de la COP30, en Brasil, Melina Laboucan-Massimo, fundadora y directora ejecutiva de la ONG Tierra Sagrada, señaló: “Es imperativo que la sabiduría y las voces indígenas sean respetadas”.