El potencial de la energía eólica offshore en América Latina y el Caribe

Según un informe, América latina y el Caribe podría más que duplicar su capacidad actual eólica terrestre para 2035. Desafíos y oportunidades.

América Latina y el Caribe tiene un potencial enorme para liderar la transición energética en el mundo. Pero, más que eso, tiene una capacidad única para desarrollar y fortalecer el suministro de energía eólica offshore y onshore, una de las energías renovables que tiene a disposición el planeta para construir un presente y un futuro más sostenible.

Energía eólica offshore en América Latina y el Caribe: potencial y proyección a 2035

Según un nuevo informe de GWEC -Consejo Global de Energía Eólica, por sus siglas en inglés-, ALC podría más que duplicar su capacidad actual eólica terrestre para 2035, con la importancia que eso tiene dado el tablero geopolítico de energías renovables; con la importancia dentro del contexto de creciente posicionamiento de las alternativas de fuentes limpias -verdes- como alternativa en el mercado, potencial económico y futuro de la energía.

El GWEC está conformado por representantes de más de 1500 empresas, organizaciones e instituciones en más de 80 países que trabajan para lograr un futuro más limpio a través de esta industria renovable.

En su estudio, que denominó “Misión Crítica: construir la cadena de suministro de energía eólica de ALC para una transición energética limpia y justa”, desglosa la capacidad de la región -una capacidad con aptitudes únicas en todo el mundo-, para desarrollar una industria eólica competitiva, tanto onshore como offshore.

Sin embargo, su mensaje principal no es únicamente ese, sino que, para lograrlo, ALC debe fortalecer su cadena de suministro para aprovechar esa oportunidad de crecimiento única.

Fortalecer la cadena de suministro, la flaqueza estructural a resolver

Brasil aparece como el bastión de producción energética de la región, con fabricación local de los componentes necesarios para operar parques eólicos terrestres, como torres, palas, generadores y nacelles.

México y Argentina se ubican un escalón por debajo, con fortalezas complementarias pero sin el progreso brasileño. Chile y Colombia, en un tercer nivel, deben lidiar con una mayor cantidad de importaciones.

De acuerdo con el informe, la capacidad instalada de ALC podría crecer más de un 230% para 2035, pasando de los actuales 55GW a cerca de 130GW. Sin embargo, existen cuellos de botella estructurales que socavan ese potencial y que la región necesita resolver.

Energía eólica costa afuera Colombia - energía eólica offshore

Crédito: Pexels

Los 8 desafíos clave para liderar la producción de energía eólica offshore

El informe señala ocho desafíos clave que consideran importantes atender, porque son las principales causas que obturan el crecimiento de la energía eólica offshore:

  •         La volatilidad política y la inestabilidad en la demanda del mercado están obstaculizando la capacidad de la industria eólica latinoamericana para ajustar y ampliar su capacidad de producción.
  •         Limitaciones de la infraestructura de transmisión y ausencia de soluciones de red flexibles.
  •         Vulnerabilidades estructurales, como la dependencia de las importaciones de componentes y materiales clave.
  •         El desarrollo del segmento offshore es aun incipiente, con pocos proyectos en fase avanzada y varias barreras regulatorias, financieras y logísticas.
  •         La actual infraestructura portuaria y logística es insuficiente para soportar proyectos offshore de gran escala
  •         América Latina carece de buques especializados y capacidad de astilleros para apoyar el despliegue de energía eólica marina
  •         La región enfrenta una escasez crítica de profesionales calificados para la energía eólica marina y una capacidad local limitada para la investigación, el desarrollo y la fabricación de componentes complejos
  •         La dependencia excesiva de los proveedores asiáticos y la falta de colaboración regional socavan el desarrollo de la cadena de suministro local y exponen a la región a riesgos geopolíticos y de volatilidad de precios

Energías renovables y minerales críticos

El análisis de GWEC plantea un dilema central. ALC posee aproximadamente el 25% de los minerales críticos necesarios para la transición energética, como cobre, litio, níquel y tierras raras. Para poner dos casos: mientras que Chile lidera la producción mundial de cobre, Brasil concentra el 20% de las reservas globales de tierras raras.

Los minerales son imprescindibles para producir turbinas y generadores -entre otros componentes-, que son los que llevan adelante el proceso operativo de la energía eólica.

El problema está en que actualmente la región exporta minerales sin visión estratégica, comercializándolos en el mercado internacional como materia prima sin capturarlos -utilizarlos- como valor para la cadena de suministro de la energía eólica.

En otras palabras, ALC vende sus recursos naturales a otros mercados -Asia principalmente, China sobre todo-, para que estos mercados fabriquen los insumos que luego ALC comprará para producir energía eólica.

El dilema: América Latina puede limitarse a ser proveedora de recursos naturales para la transición energética global o puede consolidar una cadena de valor propia y competitiva.

El informe es contundente: ALC puede ser punta de lanza en la producción de energías renovables a nivel mundial, pero para eso debe optar por la segunda opción.

Pasar a la acción: pasos a seguir para avanzar en la transición energética

¿Cómo seguir, entonces? El estudio de GWEC establece puntos esenciales en la estrategia de energía eólica offshore:

  1.     Generar certeza regulatoria para desbloquear la inversión de energía eólica y en la cadena de suministro
  2.     Fortalecer la infraestructura de transmisión y portuaria para apoyar la transición energética de la región
  3.     Acelerar la fabricación local y el desarrollo industrial para las cadenas de suministro de energía eólica
  4.     Implementar mecanismos financieros e incentivos fiscales para reducir el costo del capital y hacer viables proyectos de gran escala
  5.     Promover la transferencia de tecnología y la integración con recursos naturales estratégicos
  6.     Fortalecer la cooperación regional y la integración energética para ampliar la cadena de suministro y desarrollar la competitividad