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¿Cuál es la historia del Gran Chaco?

La historia del Gran Chaco es una historia de caciques indígenas y combates. Allí, la empecinada resistencia de los pueblos […]

Foto: Enacademic.com

La historia del Gran Chaco es una historia de caciques indígenas y combates. Allí, la empecinada resistencia de los pueblos originarios les permitió mantener la soberanía sobre el territorio, luego de la llegada de los españoles. A esto también contribuyó la impenetrabilidad que caracteriza a la región. Sin embargo, dicha victoria terminaría tres siglos después.

Durante la primera mitad del siglo XX, los vestigios de las comunidades nativas del Gran Chaco quedaron a diestra de las nuevas Repúblicas suramericanas. Después de cientos de años luchando por defender su territorio, estos pueblos terminaron totalmente insertos en un régimen hostil de esclavitud y evangelización. Al igual que la región Andina y el Litoral años atrás, la región del Gran Chaco caería al dominio “blanco”.

¿Qué es el Gran Chaco?

El Gran Chaco es una ecorregión boscosa, que se extiende a lo largo de más de un millón de kilómetros cuadrados. Con esta extensión, el bosque chaqueño es el más extenso de Suramérica, después del Amazonas. En sus diferentes ambientes – bosques, arbustales, pastizales, sabanas, esteros y humedales – el Gran Chaco alberga numerosas especies y culturas.

Entre los pueblos originarios que habitan el Gran Chaco están los wichís, chorotes, ayoreos, tobas, pilagás, guaraníes y los matacos. Tradicionalmente, los pueblos indígenas chaqueños se dedicaban a la caza, la pesca y la recolección, e hicieron uso intercomunitario de los recursos. Por otro lado, en la región, se cuentan más de 3.400 especies de plantas, de las cuales 400 son endémicas. De esta manera, la región chaqueña presenta una importante biodiversidad ambiental y social.

No obstante, desde finales del siglo XVII en adelante, ha existido una permanente coyuntura en el Gran Chaco. En efecto, la introducción de la ganadería generó conflictos relacionados con el uso y la tenencia de la tierra. En otras palabras, las prácticas indígenas y las criollas difieren unas de otras y son, en muchos casos, incompatibles.

Historia del Gran Chaco: ¿Cuáles son las culturas?

Más de 20 pueblos indígenas originarios habitan el Gran Chaco. Ésta es una región rica en cultura, religión y lenguajes. Además, la región chaqueña es esencialmente rural, y quienes viven allí sostienen fuertes lazos con el medio ambiente. En el periodo de la conquista, las culturas de los márgenes del Gran Chaco fueron rápidamente dominadas. No obstante, algunas de ellas, como los lules del noroeste argentino, lograron resistir, moviéndose hacia el interior del Chaco.

Otras culturas, como los tonocotés de la zona santiagueña, recibieron pacíficamente a los españoles. Subgrupos de esta cultura, como los matará, desaparecieron completamente después de la conquista. Sin embargo, la mayoría de las tribus resistentes se congregaron al interior, entre ellas los chiriguanos y los abipones. Luego, en la primera mitad del siglo XVII, los guaykurúes incorporaron el caballo a sus prácticas. Por lo tanto, las actividades de pesca y caza disminuyeron, y su economía empezó a basarse en caballar y en la apropiación de ganado vacuno. Esta cultura, en particular, agrupa a las comunidades tobas, mocovíes y abipones por sus similitudes lingüísticas.

Hoy, más de cuatro millones de habitantes viven en la región chaqueña. Esto incluye todo el territorio transfronterizo entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil. De este número, el ocho por ciento corresponde a comunidades indígenas que todavía hacen parte del territorio. Así, estos pueblos aún dependen del bosque para obtener alimentos, agua, madera, medicina, entre otros.

Pueblos originarios del Gran Chaco

Foto: COOPI

El Chaco argentino y su conexión con la historia del Gran Chaco

Junto al castellano, las lenguas qom, wichí y moqoit fueron declaradas lenguas oficiales de la provincia del Chaco en Argentina en 2010. En el artículo 37 de la constitución de esta provincia, se reconoce la preexistencia de los pueblos originarios, también llamados chaquenses típicos. Aunque hoy son comunidades establecidas en diferentes locaciones, antes de la conquista, los pueblos originarios eran nómadas o semi-nómadas.

Los chaquenses típicos se organizaban en bandas de familias emparentadas, y cada una de estas bandas contaba con un jefe o cacique. Algunos caciques populares del Gran Chaco son Oberá – que significa resplandor del sol ­– y Paykin. El primero inició un movimiento religioso para recuperar las tradiciones guaraníes y liberarse de los españoles en 1577. Esta iniciativa se extendió desde Guarambaré hasta la región del río Paraná y Guayrá. Sin embargo, dos años después, las tropas de San Juan de Garay asesinaron al cacique. Por otro lado, Paykin es recordado por haber firmado un acuerdo de paz con el Gobernador del Tucumán, Gerónimo Matorras. Este acuerdo, firmado en 1774, trajo un breve tiempo de tranquilidad para los habitantes de la frontera este del Tucumán.

Encuentro del Gobernador Matorras con el Cacique Paykin

Imagen: Tomás Cabrera

Entre los últimos grandes caciques del Chaco argentino están Juan el Raí, Yaloshi y Cambá. En 1884, éstos fueron dados de baja en diferentes enfrentamientos, a orden del entonces ministro de Guerra y Marina, Benjamín Victorica. A partir de allí, los pueblos originarios del Gran Chaco permanecerían libres, pero a la espera de un pronto declive.

¿Cómo se formó la región del Gran Chaco?

El Gran Chaco es una extensa planicie, y su origen está relacionado con los procesos de fractura y descenso del segmento occidental del macizo de Brasilia durante la Era Terciaria. Por su parte, la geografía humana del Chaco tiene como punto ecológico central a los ríos Pilcomayo, Bermejo y Salado. Sobre estos afluentes se determinó la primera sistematización formal del Chaco: Chaco austral, central y boreal.

Una de las propuestas más aceptadas sobre los primeros pobladores del Gran Chaco es su llegada hace unos 12 mil años. Estos grupos provendrían de América del Norte y llegarían hasta el Chaco en busca de un mejor clima y animales para cazar. De hecho, se considera que el término “Chaco”, de etimología quechua, es homófono del término usado para “cacería de batida”. Además, este término también se usaría para referirse a la zona en que se practica dicho modo de caza.

arboles en el Gran Chaco

Foto: Fernando Allen

Historia del Gran Chaco: Negociación en Buenos Aires y la guerra por el control sobre el Chaco boreal

Paraguay y Bolivia movilizaron a cerca de 500 mil hombres y armamento convencional, como tanques y ametralladoras, en lo que se denominó la Guerra del Chaco. Un conflicto que duró de 1932 a 1935. Esta disputa sobre el control del Chaco Boreal, una región de 500.000 kilómetros cuadrados, produjo la mayor guerra contemporánea librada en suelo latinoamericano. Consecuentemente, el enfrentamiento por la soberanía del territorio dejó un saldo de casi 100 mil muertos.

Se estima que el trasfondo de esta guerra se originó por la supuesta existencia de petróleo en la zona. No obstante, luego se comprobaría que los volúmenes no serían comercialmente significativos. Así, el 12 de junio de 1935, se firmó el protocolo para iniciar la negociación sobre los límites del Chaco Boreal en Buenos Aires. Así mismo, las partes firmarían el mapa definitivo en abril de 2009, otorgándole a Paraguay tres partes de la zona en litigio.

¿Cómo ha cambiado el Gran Chaco en los últimos años?

Como se ha mostrado, a lo largo de la historia, el Gran Chaco ha cambiado su geografía política y social. Pero, en los últimos años, los cambios han sido mayormente ambientales. El Gran Chaco se ha convertido en una de las zonas con mayor deforestación en el planeta. Mientras siglos atrás las disputas se daban entre pueblos originarios y conquistadores, hoy, la batalla es por conservar la biodiversidad del bosque chaqueño.

En efecto, alrededor del 20 por ciento del bosque fue talado entre 1985 y 2013. Además, otros 29 mil kilómetros cuadrados fueron desmontados entre 2010 y 2018  para el desarrollo agrícola en Argentina. El hábitat chaqueño se ha fragmentado, y las especies han quedado acorraladas a falta de corredores biológicos que las conecten. Lo que es peor, muchas de ellas están en situación de amenaza debido a que su número se ha reducido sustancialmente en cada país.

Deforestación en el Gran Chaco

Foto: Westend61

La destrucción del Gran Chaco se revela particularmente agresiva en Paraguay y Argentina. Bolivia, por otro lado, cuenta con más áreas protegidas. Desde tiempos antiguos, los pueblos originarios del Gran Chaco han aprovechado todos los recursos naturales que esta región brinda. Mientras los que vivían cerca a ríos pescaban en grupos, otros cazaban animales en el monte o cultivaban maíz, tabaco y calabaza. Hoy, sin embargo, el ritmo del aprovechamiento de los recursos chaqueños está causando un alto impacto. De no tomarse medidas para desacelerar la deforestación, la historia del Gran Chaco, biodiverso y vasto como luce hoy, podría no extenderse por muchos años más.

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