Crisis del sargazo en el Caribe: una organización creo un sistema para capturarlo y reciclarlo
La organización SOS Carbon creo un sistema para capturar el sargazo antes de que llegue a la costa y reciclarlo. Cómo funciona.
La organización SOS Carbon creo un sistema para capturar el sargazo antes de que llegue a la costa y reciclarlo. Cómo funciona.
Para el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, el sargazo “ya no es una anomalía sino una crisis”. La invasión recurrente de esta macroalga en las costas del Caribe ha puesto en alerta a las comunidades y ha tomado escala internacional.
En este contexto, SOS Carbon, una organización derivada del departamento de Ingeniería Mecánica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que se fundó con el objetivo de desarrollar una tecnología para capturar el sargazo en las profundidades del océano y convertir este problema en una oportunidad para la compensación de carbono emerge como una propuesta superadora: transformar el problema en un residuo, y convertir ese residuo en cadenas de valor y motor económico.
El dilema del sargazo es un dilema joven. Si se lo compara con otras problemáticas ambientales ya ampliamente estudiadas, abordadas y compartidas por gran parte de la población, la progresiva aparición del sargazo data “apenas” desde 2011.
Aquel año marcó un quiebre. Si hasta entonces esta macroalga parda se concentraba únicamente en el Mar de los Sargazos (al frente de las Bermudas, en el norte del Océano Atlántico), a partir de 2011 comenzó a registrase una proliferación masiva hacia nuevas zonas. Era el nacimiento del Gran Cinturón del Sargazo del Atlántico, un fenómeno oceánico que hoy alcanza una gigantesca extensión de casi 9000 kilómetros.
Qué es el sargazo y cómo impacta en costas y ecosistemas marinos
A pesar de que en la actualidad es un grave inconveniente para algunos países del Caribe, esta macroalga no es un organismo dañino en sí mismo. De flotación libre en el agua, es un indicador de la salud del océano, ya que produce y oxígeno y proporciona un hábitat para peces, tortugas y otras especies marinas.
Ocurre que, a lo largo de la última década, las modificaciones en las corrientes oceánicas, producto del cambio climático y otras variables naturales, han provocado que una cantidad abundante de sargazo toque las costas de algunos países caribeños. Y la abundancia de sargazo en la costa tiene varias consecuencias nocivas. Para la ecología marina, para la salud humana, para la economía local, para el desarrollo social.
Su amontonamiento forma una especie de alfombra que impacta en los arrecifes de coral, ecosistemas extremadamente importantes ya que albergan una gran cantidad de biodiversidad, tapando la luz del sol y sofocándolos.
Además, su descomposición cerca de la costa intoxica a peces, crustáceos y moluscos. También puede impedir que las tortugas marinas lleguen a la costa a anidar, o provocar que huevos o crías queden atrapadas en la masa de algas.
Y, cuando el sargazo toca la arena, las playas se transforman en una escena poco agradable: no solo es invasivo para el uso, sino que su descomposición desprende olor a podrido y libera gases con consecuencias respiratorias en los seres humanos.

Crédito: Envato
Turismo, pesca y desarrollo, en riesgo
La consecuencia en la economía local es clara y directa. El sector del turismo -que para República Dominicana representa el 19% del PBI- se ve gravemente afectado. Además, los pescadores observan cómo los daños del ecosistema marino deterioran su actividad, la única que tienen.
El panorama, lejos de ceder, parece ponerse más intenso. Según estudios de la Universidad de Florida, la cantidad total de sargazo en todo el Océano Atlántico (incluidos el Mar Caribe y el Golfo de América), aumentó a 38 millones de toneladas para mediados de 2025.
SOS Carbon: una alternativa innovadora desde el mar
En este contexto, SOS Carbon, con expertise técnico en el desarrollo de tecnología aplicada para enfrentar crisis climáticas, ofrece una alternativa que trabaja desde la prevención. ¿Por qué? Porque entienden que el sargazo tiene que ser gestionado en el mar, y no cuando toca las costas.
La ecuación es simple (y costosa). Retirar el alga una vez en la costa significa gastar cuantiosas sumas de dinero para llevar adelante esta tarea; se estima que cada hotel destina unos 70 mil dólares mensuales para llevar adelante esta tarea. Además de que el 50% de lo que se recolecta es arena y el saldo es tener una playa erosionada. No es negocio para nadie.
Lo que sí puede ser negocio, y para muchas personas, es la utilización del alga como materia prima y transformarlo en un recurso de valor. De hecho, ya se está trabajando en el uso de sargazo para producir bioestimulantes agrícolas, bioplásticos, cosméticos y en la extracción de sus componentes para la industria farmacéutica.
¿Qué pasaría, entonces, si hubiese alguna forma de recolectarlo en el agua, antes de que llegue a las playas, purificando el ecosistema marino y evitando las consecuencias de su descomposición? ¿Y qué pasaría si los recolectores fueran los propios pescadores, que a su tarea de pesca le suman el acopio del alga?
LCM System, tecnología y empleo para pescadores
La propuesta de SOS Carbon fue crear un sistema de recolección, patentado por el MIT, que pudiera incorporarse a los barcos pesqueros.
Andrés Bisonó León, CEO de la entidad, ha explicado: “Visualizamos cómo usar esa infraestructura existente y sacarle provecho de la mejor manera. Creamos un equipo que transforma estas embarcaciones artesanales en recolectoras de alta capacidad, que permite emplear formalmente pescadores y otros comunitarios de la zona”.
El sistema, patentado como LCM System, ofrece una capacidad de recolección de hasta 68.000 kg., de algas frescas en una jornada laboral, a la vez que puede generar hasta 10 empleos directos.
“Desde un principio buscamos en el diseño que sea facturable. Porque para tener una actividad que sea sostenible en el tiempo y que por sí sola pueda escalar, debe ser facturable. Y la forma en que resulta facturable es ofreciendo una propuesta de valor para todas las partes”, aseguró Bisonó León.
“Tanto el sector turístico, tanto en limpieza (costo directo) como en costo indirecto que es que el turismo viene perdiendo turistas por sargazo. No por ciclón u otros temas naturales, sino por sargazo. Entonces para ellos es una propuesta de valor. Por otro lado, es una propuesta para los pescadores, porque si no incrementáramos su calidad de vida a través de ese salario, seguirán siendo pescadores o irín por otras vías de sustento. Eso es lo que buscamos, que sea un win-win”.
Una vez afuera del agua, el alga fresca, que no quedó varada ni se descompuso, se traslada para su explotación como recurso. El sistema comenzó a aplicarse en República Dominicana pero ya se extendió a Puerto Rico, México y Antigua y Barbuda. En el horizonte, como próximo destino, también está Europa.
Otras publicaciones recientes
Las energías renovables se convirtieron en la fuerza impulsora del sector eléctrico en 2025
Durante los primeros trimestres de 2025 las energías renovables abastecieron la demanda de electricidad de todo el planeta.
Incendios forestales en Chile: devastación ambiental en medio de la crisis climática
En enero de 2026, los incendios forestales en Chile han cobrado vidas humanas y están dejando un profundo impacto ambiental.




