Crea escobas hechas de botellas recicladas y se convirtió en influencer ambiental

Zoila Isabel Rondon es venezolana pero hace 10 años vive en Brasil donde creó un emprendimeitno de escobas de botellas recicladas.

La chica de las escobas explica con carisma. Quizás sea ese su principal activo: el carisma para contar, una, y otra, y otra vez (como si fuera siempre la primera) cómo es que en el patio de su casa fabrica escobas con botellas recicladas. En las redes sociales ya se volvió toda una influencer: es la Menina das Vassouras.

El nombre de su emprendimiento está en portugués. Ella es venezolana, pero desde hace más de 10 años que vive en Brasil junto a su familia. Se llama Zoila Isabel Rondon, y es con su esposo con quien, todos los días, realiza un artesanal proceso para volver a darle vida útil a lo que, para muchos, es basura.

Las 450 millones de toneladas de plástico anuales y el 9% que se recicla

Mientras el mundo está buscando comprender cómo afrontar el grave problema del plástico, Menina das Vassouras avanza con decisión. Y carisma también. Como si no pudiera sentarse a esperar que las políticas públicas necesarias ocupen la mesa de toma de decisiones para darle cabida a las más de 450 millones de toneladas anuales de plástico que se generan en todo el mundo.

Como si no pudiera esperar a que los países de la ONU se pongan finalmente de acuerdo para formalizar el postergado Tratado Mundial de Plásticos, que tuvo una instancia de negociación en 2024 y también en 2025, pero ninguna de las dos fue suficiente para acordar posturas sobre cómo abordar uno de los materiales más contaminantes del planeta.

En un informe elaborado por PNUMA (el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) bajo el título “Cerrar el grifo: cómo el mundo puede acabar con la contaminación plástica y crear una economía circular”, se proponen tres cambios clave: reorientar y diversificar, reutilizar, reciclar. Según el organismo, actualmente solo el 9% de los plásticos producidos se recicla mecánicamente.

En ese 9% está Menina das Vassouras. Su propuesta es elemental. Transforma un producto ordinario en otro más ordinario todavía: de una botella a una escoba. El concepto de ordinario no es peyorativo, más bien todo lo contrario; el proyecto ataca lo común, lo cotidiano, lo que es un hábito de consumo y que, como todo hábito, muchas veces pasa desapercibido y es difícil de modificar.

escobas de botellas recicladas

Créditos: Menina das Vassouras

De botella en desuso a escoba: un proceso circular

Zoila junta botellas gracias a recicladores urbanos. Los recicladores (un actor vital en la cadena de reciclaje y que está en plena lucha por el reconocimiento de su labor) le venden la materia prima con la que luego fabricará las escobas.

Una vez reciben las botellas, primero las separan y clasifican por tamaños y colores. No es solo una cuestión de distinción, sino que también necesitan detectar aquellas que llegan aplastadas o deformadas.

“Es normal que la mayoría lleguen dañadas, por eso las separamos para darle un proceso de recuperación”, explica Zoila. Esa recuperación implica llenarlas de aire con un compresor hasta lograr su forma original.

El paso siguiente es pasar las botellas por agua caliente. Es apenas un remojo, pero resulta indispensable para que el material no se vuelva a deformar.

Luego es el turno de cortar las botellas. Primero cortar el fondo (la parte de abajo), y después cortar en tiras finas, como si fueran hilos, que se transformarán en los cepillos de la escoba.

Zoila muestra la cantidad de plástico que puede traer un envase, algo que puede variar según el tipo y la espesura del hilo. Pero tomando uno estándar de una gaseosa de poco menos de 3 litros, la botella descompuesta en un hilo largo alcanza los 32 metros.

Una vez que se tiene el hilo, lo que sigue es enrollarlo para meterlo en un horno, y así dejarlo listo para colocarlo como cerda en la estructura de la escoba. Para fabricar una escoba utilizan 12 envases.

Menina das Vassouras, influencer ambiental

El carisma de Zoila cautivó a todos en las redes sociales. La cuenta Menina das Vassouras no es solo una vidriera de su proyecto. Es un espacio donde regularmente cuenta con detalle el proceso de fabricación y donde expone toda su creatividad para descubrir nuevos productos a partir de los envases.

También fabrica cepillos para baños o cuerdas para tender la ropa (que son tan resistentes que pueden aguantar hasta 30 kg.). Así es que armó su propio árbol de navidad, de más de dos metros de altura y 200 botellas plásticas y realizó una instalación de luces gigantes de colores, pintando las botellas con barniz vitral.

Todo compartido, claro, en redes sociales. Lo de cautivar a todos no es un decir. En TikTok tiene más de 2 millones de seguidores y la red social la reconoció como Change Maker, su programa global de creadores de impacto social que destaca a aquellas personas y organizaciones sin fines de lucro que impulsan impactos significativos en sus comunidades.

“Mostramos también para las personas que quieran hacer este trabajo, que quieran deshilar botellas, que quieran hacer su escobita. Si usted gusta, y quiere saber un poco de mi trabajo, lo invito para que se de un tour aquí en mi página y me va a conocer un poco más”.